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martes, 13 de octubre de 2026

Los viajes de Colón

Primer viaje

Se utilizaron tres naves: la Santa María (propiedad de Juan de la Cosa), la Pinta (alquilada por Pinzón) y la Niña (de los hermanos Niño). Iban 87 tripulantes más otros 19 dudosos. Salió de Palos de la Frontera (Huelva) el 3 de agosto de 1492. Hiceron estación Canarias. Las carabelas recorrían entre 80 y 220 kilómetros por día, velocidad destacable. El 12 de octubre llegó a la isla de Guanahaní (San Salvador, Bahamas); después descubrieron otras islas del mismo archipiélago, como Santa María de la Concepción, Fernandina e Isabela. Posteriormente costearon una gran isla que llamaron Juana (Cuba). Pinzón exploró Jamaica y la Española, a la que luego llegó Colón. En la Nochebuena la Santa María encalló y naufragó. Colón estableció amistad con el cacique Guacanagari y le ofreció protección frente al cacique caníbal Caonabó, dejó a 39 hombre en el Fuerte Navidad, construido con maderas de la nao. El 6 de enero se encontraron Colón y Pinzón. Las relaciones con los indígenas fueron pacíficas, excepto el 13 de enero, en que se produce una escaramuza de 7 españoles contra cincuenta y tantos indios, los cuales salieron huyendo. El 16 de enero la Pinta y la Niña abandonan La Española con rumbo a España. En la Niña embarcaron varios objetos recogidos en la expedición así como 10 indios. Los temporales hicieron que, de nuevo, se separasen las carabelas de Colón y Pinzón. La Pinta llegó a Bayona a finales de febrero de 1493; la Niña, tras parar en las Azores y en Lisboa, llegó a Palos de la Frontera el 15 de marzo, el mismo día que alli llegó la Pinta. Colón, tres breve estancia en Sevilla, fue recibido por los Reyes Católicos en abril en Badalona. En Barcelona seis indios se bautizaron y se preparó un segundo viaje.

Segundo viaje

Salió de Cádiz el 25 de septiembre de 1493 con 17 embarcaciones y 1.500 hombres. El propósito era triple: asegurar la soberanía frente a Portugal, iniciar la evangelización y establecer una red comercial. Se llevaron por primera vez caballos y semillas a América. La primera isla en la que Colón arribó fue La Deseada, el 3 de noviembre; después descubrió las Pequeñas Antillas (Dominica y Guadalupe) y Puerto Rico. Llegó a La Española, donde encontró el Fuerte Navidad destruido por un ataque de Caonabó. Muy cerca fundó Villa Isabela el 6 de enero de 1494, con la primera misa en América. Después exploró Cuba y descubrió Jamaica (a la que llamó Santiago). Se dedicó a consolidar el dominio sobre La Española. La captura de esclavos (que fueron enviados a España) levantó una resistencia armada de los indios taínos, que reprimió duramente, capturando a Caonabó. Fundó varios fortines y dejó como gobernador a su hermano Bartolomé Colón. En 1496 regresó a España, llegando a Cádiz el 11 de junio.

Tercer viaje

Salió de 1498.

Cuarto viaje

Salió de 1502.

martes, 6 de enero de 2026

La Pascua militar y la reconquista de Menorca

La Guerra de Sucesión española enfrentó a austracistas y borbónicos y fue aprovechada por los británicos para quedarse con territorios españoles como el Peñón de Gibraltar o la isla de Menorca. 

Este segundo territorio fue invadido por los británicos en 1708, durante la guerra, y reconocido oficialmente bajo soberanía británica a raíz del Tratado de Utrecht (1713). La presencia británica impulsó la economía de la isla, asentando un modelo más liberal, y la ciudad de Mahón se convirtió en un centro comercial y de contrabando de primer orden en el Mediterráneo. La influencia británica se puede apreciar en la arquitectura local, en la antroponimia de algunos linajes, como Victory, y en el léxico. Menorca fue tomada por Francia en 1756 pero en 1763 Gran Bretaña la recuperó. 

Cuatro décadas después de esa guerra civil, llegó al trono Carlos III. Se centró en modernizar la estructura del Estado y la sociedad española, incluidas las Fuerzas Armadas. Entre sus objetivos estaba también volver a recuperar los territorios que España había perdido en la Guerra de Sucesión.

El 6 de enero de 1782, los españoles iniciaron el asalto definitivo al Castillo de San Felipe, situado en la localidad de Mahón y punto clave de la presencia británica en Menorca. Allí estaban las tropas británicas tras resistir dos meses de ataques y desgaste permanente. La ofensiva española de ese día fue el asalto final para recuperar este territorio insular.

Una flota de 52 navíos con unos 8.000 infantes de marina a bordo, liderados por el Duque de Crillón, comenzó a bombardear sin descanso el fuerte con la intención de hacer flaquear la resistencia británica y permitir el desembarco en las playas próximas al castillo. Un mes después, el 5 de febrero, los británicos ondearon la bandera blanca. Fueron capturados más de 3.000 soldados y oficiales británicos, incluyendo un mariscal de campo.

En reconocimiento a la gesta, Carlos III estableció el 6 de enero como jornada dedicada a premiar el mérito militar. Desde entonces, la Pascua Militar se convirtió en una ocasión señalada para conceder ascensos, distinciones y condecoraciones a aquellos militares que habían destacado por su servicio a España.

viernes, 17 de octubre de 2025

Los viajes de Colón

Primer viaje (3 de agosto de 1492-15 de marzo de 1493).

Segundo viaje (25 de septiembre de 1493-11 de junio de 1496).

Tercer viaje (30 de mayo de 1498-25 de noviembre de 1500).

Cuarto viaje (3 de abril de 1502-7 de noviembre de 1504).

martes, 7 de octubre de 2025

7 de octubre y Lepanto

En 1565, la flota del anciano Solimán el Magnífico asedió Malta, que estaba defendida por la Orden de San Juan. No sólo era un peligro para los dominios españoles en Italia sino un reto a la cristiandad entera.

El papa Pío V formó una coalición o Santa Liga para equipar una escuadra, que se iba a componer de 264 naves y 80.000 (¿o 91.000?) hombres. Venecia aportó 140 galeras (¿o 146?); España, 70 (¿o 66?); el Papa, 18 y se añadieron 11 naves genovesas. El mando supremo se entregó a don Juan de Austria, hermanastro de Felipe II.

La flota de Selim II (hijo de Solimán), dirigida por Alí Bajá (yerno de Selim II), se componía de 300 naves con 100.000 (¿o 120.000?) hombres.

Don Juan de Austria (a bordo de La Real) fue en busca de Alí Bajá (sobre La Sultana) y lo encontró a la entrada del golfo de Lepanto (hoy, golfo de Patras), en Grecia. La batalla naval duró tres horas. Era el 7 de octubre de 1571.

Los turcos (que llevaban un siglo sin perder una batalla naval) sufrieron una gran derrota. La coalición les hundió 100 naves, capturó 130, provocó 30.000 muertos (incluído el propio Alí Bajá) e hizo 5.000 prisioneros.

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Entre los soldados cristianos se encontraba Miguel de Cervantes, que iba en la nave "Marquesa". Él califico la batalla como "la más grande ocasión que vieron los siglos". De allí, se le califica a él como "el Manco de Lepanto". Una estatua lo recuerda en el puerto de Naupacto (nombre griego de Lepanto).

miércoles, 19 de marzo de 2025

¿Qué fue el Motín de Aranjuez?

Entre el 18 y el 19 de marzo de 1808, en Aranjuez, se produjo un motín urbano dirigido contra Manuel Godoy, favorito del rey Carlos IV y símbolo de su gobierno.

¿Qué pasó en los días previos?

El 13 de marzo Godoy ordenó trasladar las tropas de la guardia de corps y preparar el equipaje real, sugiriendo que la corte se trasladaría al sur. La noticia generó alarma. El príncipe Fernando y sus partidarios aprovecharon el descontento popular para organizar una resistencia.

El 14 de marzo el rey propuso llevar consigo al príncipe, que inicialmente aceptó pero luego cambió de opinión tras consultarlo con su entorno.

Durante esos días, la nobleza opositora, con rumores, proclamas en las calles, reparto de dinero y convocatorias, agitó la población contra Godoy. Se difundieron pasquines hostiles: “Viva el Rey, venga la cabeza de Godoy”.

El 17 de marzo, Aranjuez ya estaba lleno de gente. Un arzobispo envió al rey una nota advirtiendo que sería pecado grave obligar al príncipe a partir. Por la tarde y por la noche se repartieron más pasquines y se recrudeció la tensión.

En la madrugada del 18 de marzo se disparó un arma (quizás de forma accidental) entre los guardias, lo que estimuló a la tropa a salir y a la multitud a cercar el Palacio Real. Dirigidos por personajes como “El Manchego” o “Tío Pedro” (que quizás era el conde de Montijo), los amotinados saquearon la residencia de Godoy. Él logró esconderse en el edificio, mientras su familia fue trasladada al palacio real con respeto.

A media mañana del 18 la familia real salió al balcón y fue vitoreada. Carlos IV emitió un decreto destituyendo a Godoy.

El 19 de marzo los mandos militares informaron al rey de la gravedad del momento y la necesidad de contar con el príncipe Fernando. Godoy fue arrestado tras salir de su escondite. Los ánimos de la masa fueron calmados por Fernando, que prometió responder por él ante la ley. Tras el arresto, Fernando apareció solo en el balcón y fue aclamado como rey. Carlos IV, presionado por la situación, abdicó esa misma tarde, declarando que lo hacía de modo “libre y espontáneo”, aunque claramente forzado.

Conclusión

En apenas dos días, el motín de Aranjuez consiguió derrocar a Godoy y forzar la abdicación de Carlos IV en favor de su hijo Fernando VII. Fue la primera vez en la historia de España que un rey perdía su corona en manos de su propio hijo como resultado de un motín popular

lunes, 11 de diciembre de 2023

¿Paraíso la América prehispánica? Contesta Marcelo Gullo

Antes de que España llegará a América lo que había no era un paraíso terrenal sino un infierno donde reinaban el canibalismo y la antropofagia, los sacrificios humanos, el machismo golpeador y la prostitución. Marcelo Gullo conoce a la perfección cómo ese "infierno" se materializaba en cada lugar de la América prehispánica.

En el caso de Colombia, habla de los indios pijaos, originarios de allí, cerca de Popayán, donde acostumbraban a "capturar a todas las mujeres de sus enemigos chibchas que pudieran para abusar de ellas y dejarlas embarazadas". Después, "a los hijos que nacían los alimentaban con mucho esmero hasta que cumplían los 12 o 13 años, momento en que estando ya bien gorditos, los comían con gran fruición".

Especialmente llamativo es el caso del actual México, dominado por los aztecas, al que se refiere como "el imperialismo más atroz de la historia de la humanidad". Lo que existía realmente, explica, era una "nación dominante que oprimía a decenas de otras naciones de la peor forma posible. No les exigía materias primas, sino vidas humanas para llevárselas a sus templos. Su destino era peor incluso que el de ser sacrificados a los dioses. Las élites aztecas habían hecho de la carne humana su principal alimentación. William Prescott calcula en 20.000 por año el número de las victimas sacrificadas por los aztecas, pero hay autores que dicen que mataban 150.000 personas por año".

También habla del caso de Argentina. Explica que entre los indios matacos, cuando una familia con un recién nacido debía emprender un viaje, "el padre ordenaba a su mujer que diera muerte a la criatura para que no resultase una incómoda carga".

Las prácticas de los guaraníes (Brasil, Paraguay) también desmiente la "imaginación" indigenista de que "había un paraíso terrenal antes de la llegada de los españoles", poniendo de manifiesto que lo que vivían las "naciones sometidas" era, realmente, "un infierno". En este caso, se daba una "prostitución impuesta por los padres" que no solo afectaba a sus hijas, sino también a sus esposas. "Los caciques disponían de todas las mujeres de su tribu, a las que utilizaban como objeto de trueque u ofrenda con otras tribus".

Habla, por último, de Perú, donde los quechuas dominaban "de forma brutal" a cientos de naciones. Entre otras "tradiciones" de este pueblo, el autor destaca la de hacer tambores con la piel de los vencidos o vasos con sus cráneos. "Cuando el inca Pachacútec murió, se enterraron junto a él mil niños y mil niñas de entre cuatro y cinco años pertenecientes a los pueblos que los quechuas habían dominado".

Solo tras conocer estos casos se entiende que Gullo haya dedicado su carrera a afirmar que "gracias a España se produjo la liberación espiritual de Hispanoamérica".

viernes, 23 de abril de 2021

Los Comuneros en Villalar, hace 500 años

 Hoy se cumplen cinco siglos. El 23 de abril de 1521 el movimiento insurreccional de los comuneros sufrió la derrota definitiva en Villalar (Valladolid). No vamos a extendernos ni en las causas ni en las consecuencias de aquel acontecimiento. Vamos a centrarnos sólo en lo que ocurrió aquel día.

Las tropas comuneras, dirigidas por Juan de Padilla, se encontraban en Torrelobatón desde hacía dos meses y se componían, según Joseph Pérez, de 6.000 hombres (7.000, según otros autores), entre los cuales había 400 o 500 lanzas y 1.000 escopeteros.

Las tropas fieles a Carlos I, dirigidas por el almirante Fadrique Enríquez y el condestable Íñigo de Velasco, se componían de 3.000 infantes, 600 lanzas (1.800, según otros), 2 cañones, 2 culebrinas y 5 piezas ligeras de artillería. Estaban concentradas en Peñaflor, a once kilómetros de Torrelobatón.

La batalla se produjo con ocasión del traslado de las tropas comuneras, que decidieron salir de Torrelobatón en dirección a Toro (Zamora). Habían partido de madrugada y era día de lluvia; marchaban por el curso del río Hornija. El almirante y el condestable iban en persecución. Al llegar a Vega de Valdetronco Padilla quiso acampar para afrontar allí a los perseguidores, pues el lugar le ofrecía situación ventajosa, pero los otros dirigentes se opusieron a esa idea.

Siguieron adelante y, pasado Marzales, a dos kilómetros antes de llegar a Villalar los partidarios de Carlos, que marchaban a gran velocidad, les dieron alcance. Aunque los de Padilla querían combatir dentro del pueblo, el enfrentamiento tuvo lugar en el Puente de Fierro, que cruza el arroyo de los Molinos metros antes de que éste desemboque en el Hornija. Hubo huidas en las filas comuneras y el ataque de la caballería real fue tan rápido que no permitió a los contrarios el despliegue.

Iniciado el combate, Juan de Padilla derribó de su caballo a Pedro de Bazán y a otros hombres fieles a Carlos. Poco después fue herido en una pierna por Alonso de la Cueva, al que tuvo que entregar la espada y un guantelete en signo de rendición. Juan de Ulloa se acercó e informado de que era Juan de Padilla le dio una cuchillada en la cara, lo que pareció muy feo a todos. 

Los comuneros, que estaban cansados de la marcha precipitada y de andar sobre el barro, fueron presa fácil y pagaron con mil muertos (quinientos, según otros). Los demás jefes también fueron apresados, junto a unos miles de sus hombres; Maldonado incluso había sido abandonado por todos los suyos. Tras la derrota, de aquellos que pudieron huir unos fueron hacia Toro, perseguidos por el conde de Haro (hijo del condestable), otros atravesaron por Fermoselle hasta Portugal y un pequeño resto marchó a Toledo.

Los jefes comuneros, el toledano Juan de Padilla, el segoviano Juan Bravo y el salmantino Francisco Maldonado fueron conducidos al castillo de Villalba (situado entre Villalar y Pedrosa) para pasar la noche. El almirante y otros quisieron salvarles la vida pero el 24 de abril fueron juzgados en Villalar.

El tribunal, de tres jueces, estaba formado por el alcalde doctor Cornejo, el licenciado Alcalá y el licenciado Salmerón, actuando de notario el escribano Luis Madera; también estaba presente el cardenal Adriano de Utrecht. Los acusado reconocieron los hechos y fueron condenados a muerte, por traición, alboroto del pueblo, usurpación de poder y otros delitos; sus bienes fueron confiscados. 

Tras confesión con un fraile, fueron sacados sobre mulas. Delante, el pregonero iba diciendo: "A estos caballeros mándanlos degollar por traidores". Juan Bravo le gritó: "Mientes; traidores, no sino celosos del bien común y defensores de la libertad del reino". Padilla le recriminó: "Señor Juan Bravo, ayer era día de pelear como caballeros y hoy, de morir como cristianos".

Fueron ejecutados inmediatamente en el patíbulo montado en la plaza del pueblo. Bravo pidió ser ajusticiado primero por no ver a su jefe morir pero ante el verdugo se resistió; Padilla murió con entereza, rezando "Señor, no hagas con nosotros según nuestros pecados". Las cabezas fueron colgadas en la picota; a finales del siglo XIX todavía se mostraba en Villalar una piedra con tres clavos en la que, se decía, habían estado clavadas las tres cabezas.

Otro jefe comunero, Pedro Maldonado (primo de Francisco), no fue ejecutado entonces sino el 16 de agosto de 1522 en Simancas.


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miércoles, 5 de agosto de 2020

El terremoto de Lisboa


El sábado 1 de noviembre de 1755 amaneció soleado en Lisboa. 

Alrededor de las 9:35 de la mañana, los lisboetas empezaron a notar un traqueteo suave, como si por las calles pasaran carros pesados, que duró alrededor de un minuto y medio. Luego, un minuto más tarde, se produjo una sacudida violenta que ya provocó el pánico en toda la ciudad y duró unos dos minutos y medio. Finalmente, tras otra pausa de un minuto, se produjo la tercera sacudida, la más larga y violenta de todas.



En menos de diez minutos, la mayoría de las iglesias se desmoronaron sobre las cabezas de los fieles que acudían a misa, el 80 por ciento de las casas quedaron destruidas. Había incendios por todas partes. Alrededor de las 10:00 se inició un maremoto que arrasó el puerto, donde mucha gente se había refugiado huyendo de los cascotes. A las 11:00 empezaron las réplicas. Lisboa había quedado arrasada.

El terremoto procedía del océano Atlántico y se sintió físicamente en buena parte de Europa y en el norte de África. En España, lo hizo sobre todo en Cádiz.

Murieron alrededor de 50.000 personas. La destrucción de la capital, y de parte del Algarve, también tuvo unos efectos políticos y económicos devastadores; se calcula que este destruyó un 40 por ciento de la economía portuguesa.



El rey José I, que estaba fuera de la ciudad en el momento del desastre, desarrolló una claustrofobia súbita y sería incapaz de vivir bajo un techo sólido durante el resto de su vida; por miedo a nuevos desmoronamientos, hizo construir en las afueras de la ciudad un complejo de pabellones y tiendas donde se instalaría la corte hasta la muerte del rey. 

Su primer ministro, Sebastián de Melo, marqués de Pombal, también sobrevivió al seísmo y su hábil gestión de la catástrofe le permitió no solo reconstruir la ciudad con rapidez, sino orillar a los viejos aristócratas que se habían opuesto a sus reformas inspiradas por el racionalismo y la Ilustración.

La catástrofe de Lisboa también supuso un golpe para esa Ilustración, que era un movimiento intelectual esencialmente optimista. La revolución científica de Newton auguraba un futuro brillante, de control sobre la naturaleza y emancipación del ser humano. El terremoto de Lisboa se convirtió enseguida en un recordatorio de que eso era dudoso.



Jacques-Philippe Le Bas, un grabador francés, publicó una colección de planchas titulada “Las más bellas ruinas de Lisboa causadas por el terremoto y por el fuego del 1 de noviembre de 1755”. La colección contribuyó a convertir el terremoto de Lisboa en una de las noticias más comentadas de la época y anunciaban  el gusto romántico, que encontró en la ruina y lo decadente algo atractivo.




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jueves, 18 de junio de 2020

La Inquisición

La Inquisición medieval

La primera inquisición fue creada en Francia en 1184 para destruir a la herejía cátara y en 1249 se implantó en el reino de Aragón por la introducción de los cátaros, pero mucho antes ya existieron tribunales para combatir las distintas desviaciones. En Inglaterra se instauró a principios del siglo XIII. En 1252 se permite en los tribunales eclesiásticos el uso de la tortura, que ya se venía utilizando en los civiles; aunque en ésos la confesión no libraba de la muerte, en aquéllos sí.

En tiempos del rey Juan II de Castilla, en 1442, tuvo ya la Inquisición una intervención firme en un caso de herejía. Sucedió en Durango, donde aparecieron los primeros brotes de un movimiento herético. El promotor era el franciscano Alfonso de Mella, quien logró fugarse a Granada. El obispo de Santo Domingo de la Calzada llevó a cabo el proceso y condenó como herejes a los acusados. El monarca ordenó que se les aplicase la pena capital: unos fueron quemados en Durango; otros, en Santo Domingo de la Calzada, y un tercer grupo, en Valladolid, donde residía la corte.

El Santo Oficio

El Santo Oficio fue creado en 1478 por el papa Sixto IV, a petición de los Reyes Católicos, para combatir los focos judaizantes que se habían localizado en el arzobispado de Sevilla (en Portugal el Tribunal de la Inquisición empezó en 1536 y en Italia, en 1542). Los primeros inquisidores fueron nombrados en septiembre de 1480 (Miguel Morillo y Juan de San Martín), tras dudas iniciales, y en 1481 seis acusados de judeoconversos fueron juzgados en el castillo de San Jorge y quemados vivos en el cadalso de Tablada. El Papa, abrumado por la responsabilidad de haber autorizado un tribunal tan cruel, envió a los reyes en 1482 otra bula anulando la anterior, para tratar de controlar desde Roma la nueva Inquisición, y criticando la actuación arbitraria de los dos jueces ("encarcelaron injustamente a muchos, los sujetaron a duros tormentos y los declararon herejes sin fundamento suficiente, aun haciendo protestas de que son buenos cristianos"), pero el rey Fernando no estaba dispuesto a que tal instrumento, poderoso incluso en lo político, se le escapara de las manos y en julio de 1482 hubo un nuevo acuerdo o Concordato que permitió a la Inquisición reanudar su andadura. En contraste con la inquisición medieval europea, la Santa Inquisición fue estructurada como un tribunal subordinado directamente a la Corona y se implantó en toda España pero sin jurisdicción sobre los no bautizados.

En 1483 los Reyes Católicos nombraron a Tomás de Torquemada para el cargo de Inquisidor General de Castilla; su incansable actividad llevó a miles de personas al fuego y extendió el clima de terror. En 1492 ya existían tribunales en ocho ciudades castellanas y comenzaban a asentarse, con dificultad, en las poblaciones aragonesas.

El periodo de mayor persecución de judeoconversos se dio entre 1480 a 1530, con 60.000 personas procesadas; de forma exagerada se ha dicho que fueron ejecutadas 10.000 personas, aunque Henry Kamen rebaja la cifra a 2.000 personas hasta 1530. Los judíos exiliados empezaron a escribir contra la Inquisición. Los objetivos del Santo Oficio fueron ampliándose, desde 1540, a los pequeños grupos de protestantes y otras desviaciones de la ortodoxia. A partir de 1551 la Inquisición empezó a publicar su propio Índice de libros prohibidos, más extenso que el aprobado por la Curia Romana; esta actuació n inquisitorial sirvió como freno de ideas heréticas y libró a los reinos españoles de los sangrientos conflictos religiosos que asolaron toda Europa en los siglos XVI y XVII, aunque fomentó el retraso cultural de Castilla.

El Santo Oficio fue un mecanismo inherente a la Edad Moderna que no aceptaba como válidos los testimonios obtenidos por tortura. La cifra de muertes que causó el Santo Oficio en España fue muy inferior a la que produjeron las guerras de religión, que desangraron Francia, Alemania o Inglaterra durante los siglos XVI y XVII. Además, al centralizar el proceso persecutorio, dejaba menos margen a los brotes de ira popular tan característicos de Alemania o Suiza. El historiador francés Marcel Bataillon dice que «la represión española se distinguió por el poder del aparato judicial del que dispuso». El Santo Oficio, si bien causó menos derramamiento de sangre, dejó registrada la información detallada de cada ejecución y luego la propaganda inglesa, francesa y holandesa se encargó de exagerar algo que las inquisiciones protestantes realizaban con más violencia y en menos tiempo.

La Leyenda Negra

A raíz de la propaganda escrita por el líder protestante Guillermo de Orange la Inquisición española adquirió su fama de tribunal monstruoso, pese a que el odio religioso estaba presente en todos los rincones de Europa (los judíos procedentes de España y asentados en los Países Bajos contribuyeron a esa propaganda, aunque entre ellos también hubo comportamientos inquisitoriales). No mucho tiempo antes, la Universidad de la Sorbona de París trasmitió a los Reyes Católicos sus felicitaciones con motivo de la expulsión de los judíos como un síntoma de modernidad. De hecho, la mayoría de los afectados por el edicto eran descendientes de los expulsados siglos antes en Francia e Inglaterra. Pero otra cosa era diferente era perseguir a luteranos o calvinistas. En su «Apologie», Guillermo de Orange siente total indiferencia por los judíos pero critica la Inquisición por acosar a los protestantes españoles, ignorando que era un grupo minoritario (se ha calculado en 2.700 el número de protestantes perseguidos por la Inquisición española entre 1517 y 1648, la mayoría extranjeros). Sólo en la noche de San Bartolomé (1572) la orden del rey francés de asesinar a los protestantes congregados en París causó más de 3.000 muertos.

Antes de Orange, John Foxe, inglés exiliado en Holanda en tiempos de la católica María Tudor, escribió un libro sobre la intolerancia, cuya parte dedicada al Santo Oficio estaba repleta de errores y de falsedades. Foxe cita a víctimas de la Inquisición creyendo que son protestantes pero en realidad eran judíos o mahometanos, los cuales suponían el grueso de los muertos en la hoguera.

Fue la persecución protestante, mínima, la que llamó la atención en la Europa anglosajona sobre un tribunal encargado de juzgar un amplio grupo de pecados. Según los estudios de Jaime Contreras y Gustav Henningsen, entre 1540 y 1700 el Santo Oficio persiguió a 49.000 personas en 44.674 juicios (mientras en Portugal fueron procesadas 44.817 personas). Si se suman las cifra anterior y posterior, Joseph Pérez eleva el número total a 125.000 procesos durante sus 350 años en España. El 27% fue procesado por blasfemias y palabras malsonantes; el 24% por mahometismo; el 10% por falsos conversos; el 8% por luteranos; el 8% por brujería y distintas supersticiones; y el resto por otros asuntos como la sodomía, la bigamia, la solicitud de los sacerdotes, etc. La mayor parte de estos pecados eran igualmente sancionados como delitos en el resto de Europa a través de tribunales ordinarios.

Castigos

Entre los reos finalmente condenados, los castigos podían ir desde una multa económica, servir en galeras como remeros durante un tiempo específico, penas de prisión o, en los casos más graves, ser quemados vivos. Entre 1540 y 1700 las condenas a muerte se dictaron en un 3,5% de los casos. Sin embargo, sólo al 1,8% de los condenados se les aplicó efectivamente la muerte por hoguera; los otros fueron quemados en efigie, es decir, a través de un muñeco del tamaño de un ser humano que los representaba. En la mayor ejecución de la Inquisición, celebrada en 1680, fueron 61 los condenados a morir en la hoguera, de los cuales 34 eran estatuas en representación de los reos.

Otro de los errores más comunes es imaginar los multitudinarios autos de fe, que solían contar con la presencia de los Reyes y las autoridades, como lugares donde se presenciaban auténticas matanzas. En realidad, no se ejecutaba a nadie en estos actos, sino que los condenados a muerte, que comparecían ataviados con el tradicional sambenito, eran entregados formalmente a los tribunales reales encargados de ejecutar la sentencia más tarde y sin la presencia de las autoridades. Los miembros de la Iglesia no podían derramar sangre alguna y se limitaban a «relajarlos» al brazo secular, es decir, entregarlos a los tribunales reales. En caso de que se reconocieran su herejía los condenados a la hoguera eran estrangulados previamente mediante garrote vil. El número de los que realmente fallecían a consecuencia del fuego era muy escaso; buscando una cifra global de muertos, el número estaría en torno a los 5.000-10.000 muertos durante los 350 años de existencia del tribunal, si bien Geoffrey Parker se atreve a concretar hasta los 5.000 muertos, lo que supone un 4% de todos los procesos abiertos. Comparemos con las víctimas de la Inquisición anglicana, que sólo durante el reinado de Enrique VIII, según Vitorio Messori, llegaron a 72.000. En Ginebra (Suiza) Calvino gobernó desde 1541 hasta 1564 y bajo su inquisición murieran miles de personas inocentes.

Garantismo

Durante esos 350 años de historia, la Inquisición española fue un aparato muy efectivo en el control social de los súbditos, pero no fue el único ni el más violento. El hispanista Henry Kamen ha demostrado que al «comparar las estadísticas sobre condenas a muerte de los tribunales civiles e inquisitoriales entre los siglos XV y XVIII en Europa: por cada cien penas de muerte dictadas por tribunales ordinarios, la Inquisición emitió una».

Volviendo sobre la metodología, la Inquisición ofrecía unas garantías procesales más amplias que los tribunales ordinarios y mataba menos. Recurría a la tortura en escasas ocasiones y siempre bajo supervisión de un inquisidor que tenía orden de evitar daños permanentes, a menudo junto a un médico, en contraste con las salvajes torturas aplicadas por la autoridad civil. El desarrollo de la tortura era registrado escrupulosamente por los secretarios, incluyendo los quejidos y exclamaciones proferidas por las víctimas. Además, el Santo Oficio tenía un manual de procedimiento que prohibía muchas formas de tortura usadas en otros sitios de Europa y por los tribunales ordinarios. Las confesiones obtenidas durante el tormento no eran válidas por sí mismas y debían ser ratificadas, fuera de él, en las veinticuatro horas siguientes.

Las brujas

En España tuvo escasa incidencia la persecución de la brujería, vinculada casi exclusivamente a mujeres de baja extracción. La actuación del tribunal se encaminó a la reinserción de las acusadas en el seno de la Iglesia más que a la pena de muerte, aunque también se registraron algunas ejecuciones en la hoguera. Como ejemplo de condena benigna, una mujer llamada Isabel García en 1629 confesó en Valladolid habérsele aparecido Satanás, con quien pactó la recuperación de su amante, y fue sólo castigada a abjurar y a cuatro años de destierro. En la Corona española los tribunales civiles contaban entre sus funciones «la represión de la superstición», con lo cual la mayoría de casos pasaron por sus manos (como en Logroño por el caso Zugarramurdi). Según cálculos del historiador alemán Wolfgang Behringer, la persecución provocó en toda Europa entre 40.000-60.000 víctimas por brujería, donde las ejecutadas en Portugal, Italia y España (aquí 59 brujas quemadas en tres siglos y medio, después de 125.000 causas)llegan a 500 o, según otros, a 100. En la primera parte de la Edad Moderna, Francia habría ejecutado a 4.000; Suiza, a entre 4.000 y 10.000; Dinamarca-Noruega, a 1.350; Inglaterra, a varios miles y Alemania, al menos a 25.000 (aunque, según otros autores, en este país sólo en el siglo XVII fueron ejecutadas 100.000 brujas).

Última etapa

La Inquisición contó siempre con el apoyo de las clases populares pero durante el siglo XVIII hubo una disminución de la actividad de la Inquisición, algo orientada contra la masonería, y muchos privilegios de los inquisidores fueron suprimidos. La última persona condenada a muerte por la Inquisición fue María de los Dolores López, posiblemente representada por Goya y ahorcada en Sevilla el 1781 (un año antes de que en Suiza se decapitase a la última bruja de Europa occidental mientras que en la Europa oriental se seguirían ejecutando). En España la Inquisición fue abolida por las Cortes de Cádiz en 1813, restaurada por Fernando VII y abolida definitivamente en 1820; en Portugal fue abolida en 1821 y en Italia, en 1908.

Addendum: el último hereje condenado

Cayetano Ripoll fue acusado de no creer en los dogmas católicos y condenado a muerte por hereje en Valencia en 1826. No fue condenado por el Santo Oficio (porque en 1826 no existía), sino por la ilegal Junta de Fe de la diócesis de Valencia, creada por el arzobispo Simón López para que ejerciera las funciones del extinguido tribunal. Fue el último ejecutado en España por el delito de herejía.






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domingo, 10 de marzo de 2019

Informe sobre Magallanes

Magallanes comandó en 1519 una expedición financiada por la Corona de España. Se hizo súbdito de Carlos I y castellanizó su nombres. Desde ese hecho hasta el regreso de Elcano, en la nao Victoria perseguida por los portugueses, todo en la 1ª Vuelta al Mundo fue español.

La Real Academia de la Historia (RAH) ha emitido un dictamen, a petición del director de ABC, Bieito Rubido, sobre la «plena y exclusiva españolidad» de la primera vuelta al mundo. Es la primera vez que la RAH dictamina sobre un hito tan importante de nuestra historia a petición de un periódico. ABC solicitó el dictamen a la institución, que tiene entre sus obligaciones responder consultas del Gobierno, acogiéndose al artículo 4 de sus Estatutos, que establece que «también emitirá informes a propuesta motivada de particulares, cuando lo estime oportuno».

El director de ABC reaccionaba con «estupor y vergüenza a las noticias sobre la ilegítima apropiación por parte de las autoridades portuguesas de la paternidad de la expedición». En efecto Portugal tomó iniciativas como la Red de Ciudades Magallánicas o la Ruta de Magallanes presentada en la Unesco en las que Elcano y el papel de España fueron borrados o aparecen de manera subalterna. El Gobierno español dejó hacer o trató de acordar una conmemoración conjunta con Portugal. ¿Lo haría con Italia por Colón? Como ha establecido la RAH documentalmente, no cabe duda de la «plena y exclusiva españolidad de la empresa». Ello enmienda el criterio del Gobierno y obliga a rectificar.

Texto íntegro del «Informe de la Real Academia de la Historia sobre la Primera Circunnavegación a la Tierra»

Al amparo del artículo 4 de nuestros Estatutos, el Director de ABC ha solicitado a esta Real Academia un informe sobre los hechos históricos objetivos que demuestran la españolidad oficial de la gesta marítima que culminó con la Primera Circunnavegación a la tierra. Su petición se basa en poder atender a las muchas interrogantes que han planteado las autoridades portuguesas al intentar apropiarse de la paternidad de la gesta por ser Magallanes natural de Portugal. Con este informe se pretende evitar que la Conmemoración de este año se convierta en una fuente de conflictos entre los dos países vecinos. Respondiendo a esta petición, esta Real Academia, basándose en los documentos que existen sobre el acontecimiento(*), del que este año se cumple el V Centenario, unos ya publicados y otros inéditos, emite el siguiente informe:

1º Magallanes, natural de Portugal, sirvió a esta Corona participando en varios viajes al Índico. Las mismas Capitulaciones de Valladolid de 1518 así lo avalan, cuando el Rey Carlos I dice «por cuanto vos Fernando de Magallanes, caballero natural del reino de Portugal…». Pero ya en 1517, Magallanes, enojado con D. Manuel de Portugal por no reconocer sus méritos, decide abandonar su país, dejar de servir a su Rey y viajar a España, concretamente a Sevilla, donde se instaló, contrajo matrimonio y desde entonces estuvo al servicio del Rey Carlos I, castellanizando su nombre portugués, Fernão de Magalhaes por Fernando de Magallanes. Y algo muy importante: cuando antes de partir la expedición dictó y firmó su testamento en el Alcázar de Sevilla, instituyó un mayorazgo en el que dejaba heredero a su hijo Rodrigo, nacido en Sevilla y, si éste falleciese sin descendencia, impone a su familia portuguesa que quien lo herede debería castellanizar su apellido, llevar sus armas y vivir en Castilla. Se considera por tanto un castellano más.

2º El 18 de Marzo de 1518 Magallanes viajó a Valladolid a presentar su proyecto, el de encontrar el paso a las islas de la Especiería, al Rey Carlos I y firmó con él las Capitulaciones «…queriéndonos hacer señalado servicio, os obligáis descubrir en los términos que nos pertenecen e son nuestros en el mar océano dentro de los límites de nuestra demarcación islas y tierra firme…» A cambio, D. Carlos se comprometía a sufragar la expedición y a concederle una serie de ventajas y nombramientos, entre ellas la de nombrarlo capital general de la armada para lo que Magallanes debió rendirle pleito homenaje y servir siempre los intereses de la Corona de Castilla, algo que Magallanes cumplió fielmente hasta su muerte.

La legislación que arranca de las Partidas y es recogida por las Leyes de Indias, imponía que todo caudillo de mar prestase a su rey Pleito-Homenaje y le rindiese pleitesía según uso y fuero de Castilla, convirtiéndose así, si no lo era ya, en su vasallo. Estableciéndose que, según la antigua costumbre de España, vasallos de un rey o señor podían ser tanto los naturales como los otros que vienen a él o a su tierra … (Ley IV, Título 25, Partida 4). El marino se comprometía particularmente a defender hasta la muerte el estandarte real que habría de enarbolar su buque o su capitana de flota, bajo pena de muerte y nota de infamia.

3º Las cinco naves de la expedición se equiparon y aderezaron en Sevilla a pesar de los muchos inconvenientes que pusieron en todo momento tanto el embajador de Portugal, Alvaro Da Costa, como el factor en Andalucía del rey portugués D. Manuel, Sebastián Álvarez, quienes intentaron por todos los medios que el viaje no se realizara porque consideraban que se había entregado a una empresa española, por lo que lo calificaban como «renegado» y «traidor» a Magallanes, y como tal ha venido siendo considerado por buena parte de la historiografía portuguesa.

4º El coste de la expedición estuvo sufragada de la siguiente manera: un 75% por la Corona castellana y el otro 25% por un grupo de comerciantes burgaleses entre los que destaca Cristóbal de Haro, importante mercader en el comercio de las especias.

5º Carlos I nombró capitán de otras naves a destacados castellanos de su confianza, como Juan de Cartagena, capitán de la nao San Antonio o la Concepción, que capitaneaba Gaspar de Quesada.

6º La flota partió de Sevilla el día 10 de Agosto de 1519, después de que Magallanes hubiera hecho testamento en el Alcázar de Sevilla, donde había vivido los dos años anteriores.

7º Fernando de Magallanes, tras una serie de contratiempos y motines entre la tripulación, logró encontrar el paso al Océano Pacífico por el Estrecho que lleva su nombre y una vez cruzado este océano, con sólo dos navíos, murió en Mactán, una isla del archipiélago de las Filipinas.

8º Después de la desaparición de Magallanes, ya en el Índico, se hicieron cargo de los dos navíos que quedaban una vez que llegaron a las Molucas, Juan Sebastián Elcano de la Victoria y Gonzalo Gómez de Espinosa de la Trinidad.

9º Después de cargados los navíos, pusieron rumbo a Tidore, desde donde Elcano a bordo de la Victoria partió para el viaje de vuelta, decidiendo hacerlo por el Cabo de Buena Esperanza, y Gómez de Espinosa, que pensaba volver por la ruta contraria, tuvo que detenerse a reparar la Trinidad.

10º Según los cronistas, el viaje de vuelta por el Índico, huyendo de los portugueses e intentando no aproximarse a sus enclaves, fue el más peligroso de toda la inmensa travesía, tanto por los fenómenos naturales como por la necesidad de evitar las aguas portuguesas.

11º Después de sortear los peligros del Índico, así como de un intento de apresamiento en las islas de Cabo Verde, Elcano regresó a España, llegó a Sanlúcar de Barrameda y luego, remolcados hasta Sevilla, desembarcaron 18 hombres de los 237 que aproximadamente partieron. (En el número de los que partieron hay varias versiones muy parecidas).

12º Cuando Juan Sebastián Elcano llegó a Sanlúcar de Barrameda, lo primero que hizo fue escribir una carta a Carlos I, resaltando no las penalidades, ni el camino recorrido, ni el encuentro con las islas de la Especiería, sino el hecho de haber conseguido circunnavegar la tierra por primera vez en nombre del Rey Emperador.

13º Los tripulantes de la Trinidad, apresados por los portugueses, no pudieron regresar hasta varios años después, cuando fueron liberados al firmar las coronas de Castilla y Portugal un acuerdo sobre la posesión de las Molucas.

Con tales datos, absolutamente documentados, es incontestable la plena y exclusiva españolidad de la empresa.

Madrid, 1 de marzo de 2019

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(*)La documentación más importante sobre el personaje de Magallanes y su hazaña, se encuentra en el Archivo General de Indias, sobre todo en la Sesión Patronato de dicho archivo, aunque hay también bastantes documentos en Contratación, Contaduría e Indiferente General, la mayoría de ellos publicados. También documentación de nuestro rico archivo de Protocolos relativa a personajes cercanos a Magallanes se publicaron por vez primera en el libro del Dr. Gil, La emigración portuguesa a Sevilla. De los Braganza a Magallanes, Sevilla, Fundación Cajasol, 2009. La sección de Patronato está digitalizada y se puede ver en Internet buscando el programa PARES. Recientemente se ha publicado un libro titulado «Crónicas de la Primera Vuelta al Mundo, relatadas por sus protagonistas en documentos conservados en el Archivo General de Indias de Sevilla». Transliterado y comentado por Cristóbal Bernal. Sevilla, 2016. También, el Archivo General de Indias ha reimpreso un trabajo del que fuera archivero de él, Vicente Llorens Asencio, titulado, «La Primera Vuelta al Mundo. Relación documentada del viaje de Hernando de Magallanes y Juan Sebastián del Cano. 1519-1522». Sevilla, Imprenta de “La guía comercial”, 1903. Está dedicado a D. Pedro Torres-Lanzas, Director en esos años del Archivo y recoge un catálogo de todos los documentos que se guardan en la distintas sesiones de este Archivo a la par que se transcriben aquellos documentos que aún permanecían inéditos después de las recopilaciones que había hecho Fernández Navarrete y José Toribio Medina. También existe documentación sobre Magallanes y el viaje a la Especiería en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia y en otros diversos archivos. Para los años de Sevilla, importantes en la vida de Magallanes porque es cuando se hace castellano de hecho, ver «Magallanes y Sevilla», Coord. Enriqueta Vila Vilar, Editorial Universidad de Sevilla, 2019. (próximo a salir de imprenta).





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lunes, 26 de marzo de 2018

La marcha de Gálvez a la conquista de Baton Rouge

Tras la declaración de la independencia el 4 de julio de 1776, el Congreso norteamericano, formado por representantes de las trece colonias rebeldes a Gran Bretaña, pidió ayuda a las cortes de Europa. Se desencadenó un conflicto internacional, una guerra global. De un lado, España, Francia, los Países Bajos y las colonias rebeldes de Norteamérica; del otro, Gran Bretaña y sus aliados alemanes.

Pero la primera victoria de España en este conflicto no sucedió en Europa, sino en América. Bernardo de Gálvez, desde su puesto de gobernador de Nueva Orleans, reunió un ejército improvisado y se adelantó a los británicos, atacando todos los puestos que sus tropas tenían aguas arriba del Mississipí. No tenía apenas más que un puñado de soldados: el Batallón de la Luisiana y algunos piquetes de regimientos. Gracias a sus excelentes dotes de mando y su don de gentes, consiguió que muchos franceses de la ciudad se unieran a las milicias.



Una vez reunidos tropas y pertrechos, Gálvez partía por fin de Nueva Orleans el 27 de agosto de 1779, al frente de un centenar de soldados regulares, 370 reclutas del Regimiento de Luisiana, 20 carabineros, 60 milicianos blancos, 80 afroamericanos libres y 8 voluntarios americanos que portaban la nueva bandera de los nacientes Estados Unidos. Por el río Mississippí subían las lanchas que transportaban los escasos pertrechos y una decena de cañones. Gálvez consiguió el primer ejército multirracial de Norteamérica: se unieron a sus fuerzas colonos alemanes y canadienses establecidos río arriba. Así reforzó la columna con 600 blancos y afroamericanos y 160 Indios chactás llegando a 1500 hombres.

Tras una penosa marcha por pantanos y bosques cerrados, la fuerza alcanzó los alrededores de Manchac y efectuó un ataque sorpresa contra Fort Manchac y capturaron una veintena de casacas rojas británicos. Continuó hacia Baton Rouge con sus fuerzas mediadas. Allí se encontraron con una fortificación de campaña con trece cañones y medio millar de soldados británicos y alemanes, reforzados con auxiliares negros y colonos. En tres horas había vencido.. Frente a las variopintas tropas españolas desfiló la guarnición superviviente, entregando sus armas y las banderas del Regimiento 16º Buckinghanshire.

Así fue la primera victoria terrestre de Gálvez contra los ingleses. Después vendrían La Mobila y Pensacola, otros capítulos de la gloria de España en Luisiana y Florida durante la guerra de la Independencia de los EE.UU.












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domingo, 11 de febrero de 2018

Napolitanas con españoles

Pilar Paloma de Casanova y Barón, duquesa de Maqueda y su marido Francisco López de Becerra y Solé, señor de Tejada son los propietarios de las cartas secretas entre el Rey Fernando el Católico y el Gran Capitán. La duquesa es descendiente de Gonzalo Fernández de Córdoba.

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ha desentrañado el alfabeto de la correspondencia cifrada. Las cartas están encabezadas únicamente con las palabras «El Rey».

En las instrucciones que dicta tras la conquista de Nápoles, en el año 1503, Fernando el Católico se preocupa hasta del mínimo detalle. Incluso recomienda que "los españoles se casen con las napolitanas y con sus viudas".

"Muchas mujeres en el Reino de Nápoles, y muchas de aquellas y otras que están por casar, es de pensar que habrán placer de casarse con españoles», escribía el monarca de corrido y sin tachar. Era el rey de Aragón pero ahí no menciona nunca ni a aragoneses ni a catalanes. ¡Que se casen con españoles!








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domingo, 10 de enero de 2016

Fernando el Católico murió en Madrigalejo

La localidad cacereña de Madrigalejo (1.800 habitantes), de enero a diciembre, se vestirá con las mejores galas y llevará a cabo actos importantes para conmemorar un hecho histórico. Se trata de la celebración del V Centenario del fallecimiento de Fernando el Católico, que murió en Madrigalejo, camino de Guadalupe. El alcalde, Sergio Rey, ante el año que se avecina ha declarado: «2016 va a ser el principio de una gran historia». Se intentará escribir un capítulo relevante de la historia de esta pequeña localidad, lugar de paso para muchos peregrinos hacia el monasterio guadalupano.

El alcalde recuerda que el Monarca el 22 de enero de 1516, un día antes de su muerte, escribió en esta población el último testamento, ese documento que unió los reinos; a partir de ese momento, una sola persona, la reina Juana I, y en su nombre su hijo Carlos, ceñiría la Corona de todos los reinos del territorio español. Lo que celebramos en 2016 es la consolidación de la Unión de Reinos, con una monarquía común, que dio lugar a lo que es hoy el moderno Estado Español. ¿Cuántas estados actuales pueden presumir de una antigüedad de cinco siglos? Así se plasma en el eslogan de este centenario, 'Aquí murió el rey y nació España', frase que refleja un espíritu reivindicativo presente en este localidad.

En los Presupuestos Generales del Estado de 2016 se ha reconocido la celebración de esta onomástica como un acontecimiento de especial interés público. Es un reconocimiento nacional a Madrigalejo por su labor de dar a conocer este hecho histórico. Además, significa que las empresas que se adhieran a este proyecto, mediante patrocinios u otras fórmulas, podrán tener beneficios fiscales.

Madrigalejo vive de la agricultura y la ganadería; sin embargo, desde hace cinco años, ha comenzado a aprovechar lo que la historia quiso que ocurriera en este municipio. Ahora se pueden abrir nuevas oportunidades en el sector turístico y en el mundo de la cultura. Los amantes de la historia saben que pueden visitar un lugar más. El municipio cuenta con el museo, junto a la casa de Santa María, donde falleció el monarca. Este año se inaugurará el centro de Recepción de Visitantes Fernando el Católico, un centro moderno» impregnado de historia. También se puede ver el último testamento, en una copia facsímil, llegado gracias a la cesión realizada por la Fundación Casa de Alba, que tiene el original.



El Ayuntamiento no es más que la punta de lanza del trabajo de muchas personas. Destaca la participación activa de una población entregada, unida y volcada con cada uno de los actos y actividades que se llevarán a cabo durante este año. Participarán en obras de teatro, en la realización de adornos y trajes. Los escolares desarrollarán sketches y artistas participarán en concursos de pintura y en otras artes. Los vecinos también colaborarán en certámenes de fotografías y actividades al aire libre. Además, habrá una guía virtual que se podrá ver con códigos QR. Otra de las tareas es la puesta en valor de las rutas del Rey hacia Guadalupe, entre otras propuestas. Asociaciones y peñas colaborarán casi en el cien por cien de una programación intensa y variada, en la que se lleva trabajando desde hace meses. Destaca el papel de la Asociación Cultural Madrigalejo 2016, que colabora con el Ayuntamiento en este centenario, además de asesorar en la parte histórica.

Junto a diversas presentaciones y trabajos previos realizados en 2015, en enero se da el pistoletazo de salida a esas alternativas. La primera será el inicio de un ciclo de conferencias sobre 'el mito imperial español'. Uno de los grandes días llegará el 23 de este mes, con el acto institucional, que supondrá la inauguración oficial de este centenario. Ya, años atrás está marcado ese día en rojo. Sin embargo, en esta ocasión, se hará un acto más atractivo, con la participación de diversas autoridades. Eso sí, Sergio Rey no sabe si los dirigentes de la Junta y de la Diputación cacereña asistirán. «No hemos recibido contestación a nuestra petición de que se adhieran a este V Centenario. Por tanto, entendemos que ni a Charo Cordero, ni a Guillermo Fernández Vara les interesa este acontecimiento de excepcional interés». Apunta que se les ha enviado una carta oficial y ha mantenido conversaciones, pero no ha recibido respuesta. También está programado un congreso de historia. Además, la Ruta Quetzal no obviará este acontecimiento.

Todo este trabajo no solo se queda en recordar este hecho histórico, sino también en estar atento a que instituciones, organizaciones y entidades no lo pasen por alto. Ejemplo de ello es que el alcalde dio un 'tirón de orejas' a Televisión Española, porque en ningún momento se nombró a Madrigalejo en el primer capítulo de la serie de 'Carlos V Emperador. Sin embargo, sí se hizo mención a esa firma del testamento de Fernando el Católico. La queja hecha por carta fue contestada por el presidente de RTVE y ese agravio será reparado. De hecho, se ha estado grabando en el municipio para hacer un documental; también se destacará en un largometraje.

El próximo martes arrancará en el cuartel Infanta Isabel el ciclo de conferencias titulado 'El mito imperial español', que abrirá el programa de actos del V Centenario del fallecimiento de Fernando el Católico en Madrigalejo. Manuel Jesús Ruiz Moreno será el encargado de impartir la primera charla, 'Los Reyes Católicos, iniciadores del imperio español'. El día 19 será el turno de Santos Benítez. Hablará sobre Juana I de Castilla. Y el día 26 Marcelino Cardalliaguet abordará la estancia de Carlos V en Yuste. Todas las conferencias comenzarán a las 20.00 horas y tendrán acceso libre.






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martes, 19 de mayo de 2015

¿Qué pasó en Rocroi?

Rocroi en un pueblo que está en Las Ardenas, entre Francia y Bélgica.

En 1643 España mandaba todavía en Europa pero Francia aspiraba a tener esa hegemonía.

Los franceses presionan sobre Cataluña y el Franco Condado. Para aliviar esa presión, España traslada la guerra más al norte, enviando a los Tercios, dirigidos por Melo, a cercar Rocroi en mayo. Allí los españoles esperan recibir refuerzos desde Flandes. Los refuerzos no llegan, pero sí las tropas francesas a las órdenes de Condé.

El día 19 comienza la batalla. Los Tercios mantienen la posición confiando en la llegada de los camaradas. La batalla está en tablas.

La tardanza de los refuerzos es una sentencia de muerte. Así lo interpreta la caballería italiana, que, aguardando en los flancos de los Tercios, apenas ha entrado en combate. Los italianos huelen la derrota y abandonan el campo.

Los españoles se quedaron solos. El enemigo, conmovido por su heroísmo, les ofrece una rendición con unas condiciones inéditas: saldrán con sus armas y banderas; se les rendirán honores militares; no se tomarán prisioneros y serán tratados como iguales hasta que sean devueltos a los acuartelamientos españoles.

El Tercio rechaza la claudicación. Cierra el cuadro, inclina cuarenta y cinco grados las picas, embraza las rodelas, desenvaina las espadas y las vizcaínas y al grito de "Santiago y cierra España" inicia el último ataque. El condestable francés dijo de ellos "son murallas humanas". Los refuerzos nunca llegaron.



A la pregunta del enemigo "¿cuántos erais?", respondió un superviviente español tendido en el suelo "contad los muertos", frase que ha pasado a la Historia gracias a la admiración y al respeto que despertó en los vencedores.

En la batalla de Rocroi, de la que conmemoramos el aniversario número 372, los Tercios firmaron con una derrota épica la leyenda de la Infantería española.







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jueves, 30 de abril de 2015

En Islandia no se puede matar vascos ya

En 1615, balleneros vascos instalaron en Islandia una estación ballenera en la zona de los Fiordos del Oeste. Islandeses y vascos tenían un acuerdo por el que ambas partes se beneficiaban de la empresa instalada en la zona. Cuando los vascos estaban preparados para marcharse una tormenta les hizo chocar con las rocas. La mayoría sobrevivieron y pudieron marcharse a España.

Al mes siguiente, después de un conflicto con los habitantes de la zona, los balleneros vascos que se habían quedado allí fueron asesinados siguiendo la orden dada por las autoridades. 32 balleneros vascos fueron asesinados; solo una persona logró escapar. Es el mayor asesinato en masa que se conoce en la isla. Se conoce como «El Asesinato de los Españoles».

La orden que dio pie a esa ejecución había seguido vigente, generación tras generación, hasta el 22 de abril de 2015, cuando el comisario Jónas Guðmundsson derogó la ley que permitía matar vascos.



En la ceremonia de la derogación de la ley, junto con el Ministro de Educación de Islandia, estuvo Xabier Irujo, descendiente de uno de los balleneros asesinados, y Magnús Rafnsson, descendiente de uno de los islandeses que mataron a los vascos. Esas presencias sirvieron como símbolo de la reconciliación de ambas partes. Para recuerdo, colocaron una placa en una roca volcánica.