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sábado, 27 de abril de 2024

El Alcázar de Sevilla


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El Real Alcázar de Sevilla es un conjunto palaciego amurallado construido en diferentes etapas históricas. El palacio original se edificó en la Alta Edad Media. Se conservan algunos vestigios de arte islámico y, de la etapa posterior a la conquista castellana, un espacio palaciego mudéjar y otro de estilo gótico. En reformas posteriores se añadieron elementos renacentistas, manieristas y barrocos. Es la residencia de los miembros de la familia real española cuando visitan Sevilla.​ Esto hace que sea el palacio real en uso más antiguo de Europa. La Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad, junto a la catedral de Sevilla y al Archivo de Indias, en el año 1987.

Historia 

El espacio en los periodos romano y visigodo 

 En el Patio de Banderas han aparecido fragmento de vasija de estilo campaniforme, momento tardío del Calcolítico, así como trozo de vasija decorada con un cordón externo, datado en el milenio VI-V a.C. Han aparecido en la zona restos de cerámica del bronce tardío, que indicaría que es zona urbana ocupada desde el siglo. A unos 6 metros de profundidad se han encontrado restos correspondientes a la ocupación fenicia. Se han encontrado restos de un edificio romano del siglo II -I a.C., a unos 4 metros de profundidad. También ha aparecido un criptopórtico, que puede pertenecer a un gran templo dedicado a la diosa Isis. En un relleno de época almohade de la primitiva puerta del Alcázar ha aparecido una estela romana del periodo imperial, dedicada a Minerva; este ara fue reutilizada como cimacio para una columna de una posible iglesia de época del siglo, como lo demuestra la huella es una cruz retallada. En torno al siglo iii d.C. la ciudad casi desapareció, al menos su puerto. Con posterioridad aparece identificado un edificio tardoantiguo, datado sobre los siglos IV-V d.C., que se ha estimado que pudiera ser un monasterio o la basílica de San Vicente 

Etapa islámica 

El recinto más antiguo es del siglo xi, correspondiente a la zona del actual Patio de Banderas, en las casas n.º 7-8 y n.º 1-2. Aparece así el conocido como Recinto I, con Almutamid o con los almorávides. El recinto es cuadrangular, ocupando el actual Patio de Banderas y casas aledañas. A principios del siglo xi se produce una ampliación formando un rectángulo y una nueva puerta de acceso, a la altura del número 16 del patio de Banderas y de la que se conserva la jamba norte de un arco, entendiéndose la puerta de herradura que se conserva en la calle Romero Murube como un acceso a la ciudad, no al Alcázar. Se conforma así el conocido como Recinto II. La construcción de la muralla conservada es del siglo XI, tiempos de la taifa de Sevilla o comienzos del periodo almorávide. En el siglo xii los almohades crearon un sistema de murallas que unía el Alcázar con otras fortificaciones hasta el cauce del Guadalquivir. El Alcázar llegaba hasta la torre de Abd el Aziz, situada en la avenida de la Constitución. En el interior se construyeron una decena de edificios nuevos y de mayor tamaño. Estas obras defensivas culminaron a comienzos del siglo xiii con la construcción de la Torre del Oro.

La conquista castellana 

Tras la conquista de la ciudad en 1248, Fernando III no realizó ninguna actualización en el alcázar. La corte cristiana se estableció durante décadas en los antiguos espacios almohades. Entre 1252 y 1260 Alfonso X aprovechó el espacio del edificio principal para construir el palacio Gótico. Los demás edificios del Alcázar almohade fueron reformados para su posterior uso. En el siglo xiv, tras el terremoto de 1356, que afectó gravemente a la ciudad, el rey Pedro I ordenó el derribo de tres edificios palatinos almohades para construir el Palacio Mudéjar, que se adosó al Palacio Gótico alfonsí. La construcción comenzó en 1356​ y finalizó en 1364.

Acontecimientos 

A lo largo de la historia, el Alcázar ha sido el escenario de diversos acontecimientos relacionados con la Corona española. 

Entre 1363 y 1365, como sede de la corte castellana, fue visitado por diplomáticos de la corte de Granada para firmar un tratado de paz con don Pedro. En 1367 el príncipe de Gales envió a diplomáticos ingleses para encontrarse aquí con don Pedro y cobrar unos pagos. 

El 28 de julio de 1477 los Reyes Católicos llegaron a Sevilla y aquí se aposentaron. La reina Isabel, al observar el mal estado del edificio, dispuso intervenciones para la recuperación material y funcional del sitio. Un año después, el 30 de junio de 1478, nació en el palacio su segundo hijo, el príncipe Juan. Este parto real fue asistido por una partera sevillana conocida como "la Herradera" y contó con testigos designados por el rey para disipar dudas de que el hijo era de la reina. 

En 1526 se celebró en el Alcázar la boda de Carlos I con su prima Isabel de Portugal. 

Entre 1729 y 1733 se estableció aquí la Corte, cuando vivieron Felipe V, Isabel de Farnesio y el futuro Carlos III. 

Durante la Guerra de la Independencia se reunió aquí la junta sevillana y, posteriormente, la Junta suprema Central. En septiembre de 1816 se alojaron aquí la reina consorte María Isabel de Braganza y su hermana María Francisca. En 1823, con motivo de los Cien Mil Hijos de San Luis el gobierno decidió que Fernando VII se trasladara a Sevilla. En abril nació en el Alcázar el infante Enrique, hijo del infante Francisco de Paula, al que el rey le concedió, dos días después de su nacimiento, el título de duque de Sevilla. Ante el avance de las tropas francesas, se trasladó a la familia real a Cádiz el 12 de junio. Restaurado el absolutismo, Fernando VII emprendió el camino a Madrid, deteniéndose en Sevilla en octubre. 

En 1848 se instalaron aquí el duque de Montpensier y la infanta María Luisa, trasladándose al Palacio de San Telmo al año siguiente. 

Reinando Alfonso XII, Isabel II, con las infantas Paz, Eulalia y Pilar, se instalaron aquí desde octubre de 1876 hasta septiembre de 1877. Alfonso XII estuvo en Sevilla entre diciembre de 1877 y enero de 1878, encontrándose con María de las Mercedes. 

Alfonso XIII y su esposa Victoria Eugenia viajaron numerosas veces a Sevilla. Este rey era aficionado a los deportes e hizo construir en el patio de la Alcubilla una pista de tenis, que fue de las primeras de España.​

El Gobierno de la II República cedió el Alcázar y sus jardines al Ayuntamiento de Sevilla.​

En 1976 y en 2010 el Consejo de Ministros se reunió aquí, en el primer caso con la presidencia de Juan Carlos I.​ El 18 de marzo de 1995 se celebró un almuerzo y recepción con motivo de la boda de la infanta Elena.​

Puerta del León 

La puerta del León supone la principal vía de acceso al recinto. Entre el dintel y un matacán se extendía una pintura de un león, de la que se desconoce su origen, aunque ya aparece en los dibujos realizados por Richard Ford en 1832.​ En 1892 la pintura fue sustituida por un mural de azulejos realizado en la fábrica de Mensaque​ y representa también un león de estilo gótico, que aparece sosteniendo un crucifijo con la garra derecha y con una bandera bajo su garra izquierda. Sobre el pecho hay una filacteria en la que se lee en latín Ad utrumque, que significa "para una cosa y para otra"; faltaría la palabra "paratus". Ad utrumque paratus significa "preparado para una cosa y para otra".​ Históricamente esta puerta había sido conocida como de la Montería, por ser la salida del rey con sus monteros para ir de caza​ o por estaba decorada con relieves de cacería.​ En el lado izquierdo del arco se aprecian los relieves de dos medallones polilobulados muy desgastados. En uno de ellos se aprecia algo similar a un animal cuadrúpedo. 

Pasada la puerta se accede al patio del León, en cuyo fondo hay un lienzo de muralla almohade con tres pórticos.​ Esta muralla se ha reforzada posteriormente; los arcos fueron de herradura pero en la época cristiana se transformaron en arcos de medio punto.​ Tras este lienzo de muralla se encuentra el patio de la Montería.​

Sala de Justicia 

A la sala de Justicia se accede por el patio del León. De estilo mudéjar, es de planta cuadrada con una bóveda de artesonado (qubba) y fue construida en el reinado de Alfonso XI.​ En ella hay un escudo de la Orden de la Banda, creada por Alfonso XI en torno a 1340.​ La sala habría sido realizada entre 1340 y 1350.​ El escudo de esa orden también aparece en otros lugares del palacio decorados en el reinado de su hijo, Pedro I.​ Guarda semejanza con la sala de Comares de la Alhambra.​ En los siglos XVI y XVII era conocida como sala de los Consejos. 

Lo más probable es que hubiera sido una sala almohade usada para reunir un consejo (maswar) y que fuese reformada con arte mudéjar por los cristianos, que continuaron usándola para el mismo fin.​ Probablemente, esta fuese la sala donde estaba el tribunal presidido por Pedro I.​ En este tribunal había tres gradas de ladrillo con un trono de piedra, aunque esta estructura fue demolida antes de la visita de Felipe II en 1570.​ Esta actuación disgustó a Felipe II,​ que era un gran admirador del rey don Pedro y que fue el primero en indicar que debía llamársele "el Justiciero".​

Patio del Yeso 

Desde la sala de Justicia se accede al patio del Yeso, edificado a finales del siglo XII, de época almohade. De planta casi cuadrada, presenta una alberca en el centro y con arcos porticados en cada uno de los lados del patio, sobre los que aparece una rica decoración.​ En el lado sur hay unas columnas califales que sostienen unos arcos con decoración (sebka) de yeso.​ Esta decoración cubre un soportal. En el soportal hay una entrada de dos arcos de herradura con una columna en el centro. Sobre el dintel de esa entrada se abren dos ventanas.​ En la pared opuesta hay una salida tapiada con tres arcos de herradura de estilo califal cordobés.​ ​

Patio de la Montería 

Es el patio principal y está presidido por la puerta del palacio de Pedro I.​ En las paredes hay arcos de medio punto que fueron tapiados en el siglo XV.​ A la derecha se encontraban las estancias de la Casa de Contratación.​

Sala de los Abanicos 

Se trata de una estancia donde, desde 1998, se exhiben 37 abanicos de los siglos XVIII y XIX donados por la coleccionista Gloria Trueba Gómez. En este lugar hay también un cuadro de grandes dimensiones que representa la Procesión del Santo Entierro Grande de 1854; fue adquirido en 1992 por el anticuario Antonio Plata del Pino, que luego lo vendió al Ayuntamiento por cinco millones de pesetas.​

Casa de Contratación 

Los Reyes Católicos aprobaron la creación, en 1503, de la Casa de Contratación de Indias, encargada de regular el comercio con los territorios españoles en Ultramar. ​ La Casa de Contratación abarcaba desde la actual plaza de la Contratación, donde tenía su fachada principal, hasta la parte occidental del patio de la Montería. En 1717 esta institución se trasladó a Cádiz y en 1790 desapareció. 

​ Desde el patio de la Montería se accede al salón del Almirante,​ donde destacan los siguientes cuadros: La inauguración de la Exposición Iberoamericana de 1929, que preside la estancia, obra del pintor Alfonso Grosso; Las postrimerías de San Fernando, de Virgilio Mattoni; La toma de Loja por Fernando el Católico, obra de Eusebio Valldeperas; y los retratos de Fernando VII y María Cristina de Nápoles de Carlos Blanco, fechados en el primer tercio del siglo XIX. Este lugar es usado como salón para actos públicos.

​ A continuación se halla la denominada sala de Audiencias, transformada en capilla en el siglo XVI. Está cubierta con una rica techumbre de tracería del siglo XVI con adornos geométricos. La capilla posee una grada de piedra adosada al muro que recorre el perímetro y presidiendo la estancia se encuentra un retablo con forma de tríptico, obra de Alejo Fernández,​ elaborado entre 1531 y 1536.​ La parte central está ocupada por una imagen de la Virgen de los Navegantes, acompañada por San Sebastián y Santiago en un lado y San Telmo y San Juan Evangelista en el otro. 

Patio del Crucero 

El patio del crucero se encuentra al oeste del patio de la Montería. Fue construido en el siglo XII, durante el periodo almohade, aunque fue reformado posteriormente. En tiempos de Alfonso X se le añadieron bóvedas de crucería. El jardín presentaba dos niveles, el más alto correspondería al que tiene actualmente el patio, con dos galerías principales en forma de cruz y otras cuatro periféricas, y un segundo nivel, 4,7 metros por debajo del anterior, ocupado por un jardín con naranjos, dividido en cuatro partes, en cuyo centro se situaba una gran fuente y en los extremos, albercas. A raíz del terremoto de Lisboa se tapó este jardín inferior, rellenándolo de tierra y formando el actual patio rectangular. Los vestigios visibles de este piso inferior pueden contemplarse desde el patio del Crucero. 

 Actualmente es un patio rectangular ajardinado, dividido en cuatro por setos de mirto y en el interior de los cuadrantes hay bonetero, árboles de Júpiter, palmeras, buganvillas y jazmines. ​ En el siglo XVIII se realizaron varias obras en el patio del Crucero y en el palacio Gótico.​ La fachada del palacio Gótico que daba al patio del Crucero fue reformada por completo en estilo barroco. También se remodelaron las otras fachadas del patio.​ Se tapiaron los laterales de los corredores del patio y estos quedaron como cámaras subterráneas.​

La única parte que sobrevive son los llamados baños de María Padilla, a los que se accede desde el jardín de la Danza. Este sótano está formado por una gran nave de diez tramos cubiertos por bóvedas de crucería. La entrada desde el jardín está cubierta con una larga bóveda de cañón. ​

Palacio Mudéjar o de Pedro I 

Fue construido junto al palacio Gótico de Alfonso X​ a iniciativa del rey Pedro I, entre 1356 y 1366. En su construcción colaboraron artesanos de Toledo, Granada y de la propia Sevilla. Posteriormente fue transformado en época de los Reyes Católicos y de los primeros Austrias. 

El palacio del rey Pedro constituyó un proyecto de nueva planta, que se elevó en un lugar donde existían construcciones anteriores. Este palacio nació para servir como edificio privado del rey Pedro I, frente al carácter más protocolario que representaba el palacio gótico, levantado en el siglo anterior por orden de Alfonso X.​ Empleó la epigrafía árabe para ensalzar sus virtudes; se debe a que, a partir del siglo XIV, los monarcas castellanos dejan de copiar las tendencias europeas para inspirarse en los modelos andalusíes. ​ En casi todos los zócalos del palacio puede leerse la frase "¡Gloria a nuestro Señor el sultán Don Pedro, que Alá lo proteja!". ​ La madera empleada en los artesonados (aljarfes), las puertas con lacerías y los marcos de las ventanas suele ser de pino.​ Estas lacerías son doradas o policromadas. ​ Tiene una primera planta que no se extiende por toda la planta baja, sino solo por algunas estancias.​

Portada 

La portada principal se encuentra en el patio de la Montería. En la parte superior hay un gran alero de madera, sostenido por mocárabes dorados. Abajo hay un mural de azulejos con una inscripción en árabe que habla del año en que se concluyó el edificio.​ Este mural está bordeado por una inscripción en caracteres góticos que dice: "el muy alto et muy noble et muy poderoso et muy conqueridor don Pedro por la gracia de Dios rey de Castilla et de León, mandó fazer estos alcázares et estos palacios et estas portadas que fue fecho en la era de mill et quatrocientos y dos años". ​ La puerta de entrada es rectangular, con dintel adovelado decorado con fino alaurique. A ambos lados hay sendos arcos lobulados decorados con sebka y apeados en columnas de mármol.​ En la banda superior hay ventanas, geminadas en sendos laterales y tripartita en espacio central, con columnas de mármol sosteniendo sus arcos lobulados.

​ Patio de las Muñecas 

La portada da acceso a un zaguán, del que sale un pasillo que lleva al patio de las Muñecas.​ Se cree que esta zona del palacio estaba destinada a la reina,​ siendo este un patio doméstico.​ Fue sometido a una reforma entre 1847 y 1855. En dicha reforma se añadió una cornisa con mocárabes y un entresuelo neomudéjar entre la planta baja y la primera planta.​ Las diez columnas de mármol actuales fueron realizadas en aquella reforma. ​ El nombre "de las Muñecas" es antiguo. En 1637 el historiador Rodrigo Caro especuló que podría llamarse así porque ahí era donde se criaba a los niños o porque es un patio muy pequeño.​ En la actualidad se cree que puede deberse a unos rostros de niñas o muñecas que hay al comienzo de los arcos.​

Cuarto del Príncipe 

Se accede por la galería norte del patio de las Muñecas. Recibe este nombre por Juan de Trastámara, hijo de los Reyes Católicos, nacido en el Alcázar en 1478. En la techumbre hay heráldica de los Reyes Católicos.​ El cuarto está dividido con arcos de yeso en tres dependencias.​ En esta sala Isabel I dio a luz al príncipe Juan el 30 de junio de 1478.

​ Patio de las Doncellas 

Se trata de un patio rectangular de 21x15 metros circundado por cuatro galerías; dos de siete y dos de cinco arcos.​ En el centro hay una alberca con grandes arriates hundidos un metro a ambos lados. Los laterales de estos arriates están decorados con arcos de medio punto entrelazados. Los arcos lobulados están decorados con sebka y relieves en yeso.​ Entre 1580 y 1584 todo esto fue enterrado​ y se colocó una solería de mármol, para la que se trajeron artesanos de Macael, Espera y Acán.​ Los arriates y la alberca fueron descubiertos en unos estudios arqueológicos en 2002. ​ En torno a la planta baja había algunas estancias que eran accesibles para los invitados, mientras que en la planta superior solamente había habitaciones privadas.​ La planta superior de este patio fue reformada entre 1540 y 1572. De esta época son los arcos de medio punto apoyados en columnas de mármol con capiteles jónicos elaboradas en Génova.​ Las columnas de la planta baja fueron sustituidas entre 1560 y 1569 por otras labradas en la misma ciudad italiana.​

Alcoba Real 

La alcoba Real, que también fue llamada dormitorio de los Reyes Moros, tiene su acceso desde el patio de las Doncellas. El interior está dividido en dos salas, que se comunican por una entrada con tres arcos de herradura.​ La primera sala a la que se accede desde el patio, conocida como sala de los Pasos Perdidos, tiene un artesonado del reinado de los Reyes Católicos. ​ Sus muros cuentan con frisos de yeserías​ y está cubierta por un artesonado del siglo XV.​ Las puertas que dan al patio están decoradas con lacerías, entre las que destacan figuras de seis brazos con forma circular.​ Las dos ventanas de esta estancia están decoradas con estrellas y ruedas de ocho brazos.​

Salón del Techo de Carlos V 

Desde el patio de las Doncellas se accede también al salón del Techo de Carlos V.106​ Tiene puertas de madera con lacerías mudéjares. En el centro de los portones hay figuras geométricas de ocho brazos en forma de ruedas.106​ Las dos contraventanas de este salón están decoradas con estrellas de cuatro, seis y ocho puntas.106​ Se cree que pudo ser una capilla, por la inscripción sobre el Corpus Christi que hay en la puerta.107​ De ser así, la alcoba Real, que se encuentra al lado,107​ pudo haber sido un presbiterio.107​ De todas formas, cabe la posibilidad de que la inscripción religiosa de la puerta fuera simplemente por deseo de Pedro I.107​ Recibe ese nombre por su artesonado, realizado entre 1541 y 1543. Este artesonado cuenta con 75 casetones octogonales. Es atribuido a Sebastián de Segovia.108​

Salón de Embajadores Las puertas de la entrada desde el patio de las Doncellas son del siglo xiv. Son de madera con lacerías geométricas decoradas con motivos vegetales.106​ En las partes centrales de los portones hay figuras de ocho y doce brazos con forma de ruedas.106​ Tienen un trazado de lefe en los márgenes.106​ Indican la fecha de terminación del palacio Mudéjar; 1364.12​ En la parte exterior tienen inscripciones en árabe alabando al señor del palacio12​ y, en la parte alta del lado interior, hay filacterias con caracteres góticos106​ en latín con el salmo 54 y el comienzo del Evangelio de san Juan.109​ El salón de Embajadores el lugar más suntuoso del palacio.111​ Aquí estaba el salón Al-Turayya o de las Pléyades del Alcázar Al-Mubarak o de la Bendición de Al-Mutamid.112​ El salón actual corresponde a la construcción de Pedro I. Tiene planta cuadrada (qubba) y está cubierto por una cúpula semiesférica dorada. Este tipo de cúpula responde a un modelo que es llamado "media naranja".92​113​ La cúpula fue realizada por Diego Ruiz en 1427.92​ Debajo de la cúpula hay un arrocabe gótico con retratos de monarcas. Este friso de madera es medieval, pero los retratos fueron sustituidos en una reforma que tuvo lugar entre 1599 y 1600.114​ Son 56 tablas pintadas por Diego de Esquivel en orden cronológico, desde Chindasvinto114​ hasta Felipe III. Pedro I se sitúa en la mitad sur del paramento.113​ En ellas, los reyes, identificados por su nombre, aparecen en posición sedente y coronados; en la mano derecha portan una espada y en la izquierda un globo terráqueo; en un nivel inferior está su escudo de armas y, más abajo, su período de reinado.114​ Por encima de la serie se dispone un friso corrido con el escudo de armas de Castilla y León.114​ Los muros, al igual que en otras estancias del palacio, están decorados con azulejos y yeserías.115​ En la parte superior del salón hay balcones de madera construidos a finales del siglo xvi.115​ En dos laterales hay entradas con dos columnas de mármol que sostienen triples arcos de herradura.115​ Junto a este salón hay dos estancias, una al norte y otra al sur,116​ en las que hay distribuidas 26 placas de yeso recortadas y perfiladas a buril para que las figuras representadas destaquen sobre el fondo de ataurique. En la sala norte miden 50 centímetros aproximadamente, y son algo más grandes en la sala sur. En ambas salas las placas de yeso representan reyes, príncipes, caballeros, damas, torneos y animales fantásticos.59​ Estas escenas pueden estar inspiradas en el Libro de la montería, escrito por Alfonso XI,59​ y en la Crónica troyana.117​ Esa crónica fue encargada por Alfonso XI y realizada por el escribano y miniaturista Nicolás González. González la terminó en diciembre de 1350, cuando Alfonso XI ya había sido sucedido por Pedro I.117

​ Salón del Techo de Felipe II Se accede a él a través de una entrada en el salón de Embajadores. Esa entrada es conocida como el arco de los Pavones, por tener decoración de aves.118​ Se trata de un salón rectangular con un ajimez que da al jardín del Príncipe.15​

Primera planta La primera planta del palacio Mudéjar fue realizada en el siglo xiii por Pedro I, aunque fue reformada por los Reyes Católicos119​ en el siglo xv y por Isabel II en el siglo xix.119​ Es conocido como cuarto Real Alto.119​ Hay diversas estancias para el uso de los monarcas. En la sala que sirvió de comedor en el siglo xix hay un cuadro de Murillo, El milagro de san Francisco Solano y el toro.119​ Entre estas estancias situadas en la planta alta del palacio destaca el Oratorio de los Reyes Católicos, en el que se encuentra el altar y retablo de azulejos de La visitación de la virgen realizado en 1504 por el ceramista italiano Francisco Niculoso Pisano.120​

Palacio Gótico 

Alfonso X gobernó de 1252 a 1284.121​ En el siglo xiii gótico fue un estilo arquitectónico habitual en España.121​ El rey Alfonso edificó su palacio Gótico junto al patio del Crucero.81​ Las primeras noticias de obras en el periodo del rey Alfonso datan del 22 de marzo de 1254, cuando ordenó que se hiciera un conducto para llevar agua del acueducto de los Caños de Carmona al interior del Alcázar.122​ El palacio Gótico del Alcázar fue reformado por Carlos I, aunque se conservó la estructura gótica de la planta baja.123​ Los zócalos de las paredes están decorados con azulejos realizados por Cristóbal de Augusta entre 1577 y 1578, durante el reinado de Felipe II.124​

Capilla 

Probablemente, aquí estuvo la capilla de San Clemente, creada en 1271.125​ En la actualidad está presidida por un retablo de la Virgen de la Antigua, realizado en el siglo xviii por Diego de Castillejo y que contiene una copia anónima de la existente en la catedral de Sevilla. 

Gran Salón 

El Gran Salón,126​ también conocido como sala de las Bóvedas o sala de Fiestas, cuenta con cuatro sargas encargadas por Alfonso XIII al pintor Gustavo Bacarisas para el pabellón Real de la Exposición Iberoamericana de 1929. Las pinturas de las sargas están relacionadas con la navegación colombina.127​ Junto a ella hay una habitación más pequeña, conocida como sala Cantarera, que desde 2015 es empleada para exposiciones temporales.128​

Salón de los Tapices 

Fue reconstruido totalmente en el siglo xviii. La fachada de este salón es la fachada sur del patio del Crucero.129​ Está decorado con seis tapices de la conquista de Túnez por Carlos I, realizados en la década de 1730. En el siglo xvi se realizaron una serie de tapices flamencos en el taller de Willem de Pannemaker sobre la conquista de Túnez por Carlos I con cartones dibujados por Jan Cornelisz Vermeyen (que había estado presente en ese acontecimiento como pintor de la Corte)130​ y Pieter Coecke van Aelst. En el siglo xviii Zenón de Somodevilla y Bengoechea, marqués de la Ensenada, planeó la realización de nuevos tapices para evitar el desgaste producido por el uso continuo de los tapices flamencos del palacio madrileño. En 1732 la Real Fábrica de Tapices encargó a Jacobo Vandergoten el Joven la realización de estos tapices. Realizó este trabajo con la supervisión de Andrea Procaccini y de su discípulo Domenico Maria Sani. Fueron realizados con calcos de Jaime Alemán, que fue supervisado por Procaccini. De los 10 tapices producidos en la década de 1730 seis se encuentran en esta sala del Alcázar de Sevilla y los otros cuatro están en Madrid. Los que se encuentran en el Alcázar de Sevilla son: El mapa, Toma de La Goleta, Toma de Túnez, El ejército acampa en Rada y Reembarque de La Goleta.131 

Jardines 

Los jardines constituyen un elemento fundamental del Alcázar120​Son los más antiguos de la ciudad y desde su creación han sufrido grandes alteraciones que han transformado su trazado primitivo.120​ En la Baja Edad Media había configurado un Alcázar con edificios de distintas épocas, pequeños patios ajardinados y grandes huertas.132​ Fueron reformados en el siglo xvi y a comienzos del siglo xvii, conservando como herencia musulmana el concepto de jardines compartimentados sin ninguna vinculación entre ellos, al igual que lo habitual de las fuentes bajas, los azulejos y los naranjos.133​ Las naranjas de estos jardines eran usadas para la elaboración de la mermelada que consumía Isabel II de Inglaterra.134​ Saliendo de los salones del palacio Gótico se accede al conocido como jardín de la China.135​ Los arriates están separados con setos de mirto. En ellos hay plantados un falso pomelo. Este jardín se separó de la zona del estanque de Mercurio en el siglo xvi, durante el reinado de Felipe II.13

​ Estanque de Mercurio 

El estanque de Mercurio es probable que se construyera en el periodo árabe como elemento de almacenamiento y regulación para el suministro de agua de toda la alcazaba.137​ En el centro de este estanque hay una estatua de bronce de 1576 del dios griego Mercurio, diseñada por Diego de Pesquera y fundida por Bartolomé Morel. De los mismos autores son la baranda que rodea el estanque, las figuras de leones sosteniendo escudos que hay en sus ángulos y las 18 bolas con remates piramidales que rodean el estanque.138​

Galería de Grutesco 

Detrás del estanque de Mercurio se levanta un muro de 160 metros de largo que avanza en dirección noroeste-sureste por los jardines y que compartimenta la zona verde en dos áreas diferenciadas: a un lado los jardines primitivos y por el otro, la antigua zona de huertas que fue convertida también en jardines a finales del siglo xix, en los que abundan los naranjos y limoneros.139​ El origen de esta construcción se encuentra en un antiguo lienzo de muralla almohade del siglo xii, que servía como defensa militar y de las inundaciones del río Tagarete. En 1612, el arquitecto Vermondo Resta transformó la muralla en la actual Galería de Grutescos decorada en una de las caras de la muralla. La ornamentación consistió básicamente en el revestimiento de los muros con hiladas de piedras diferentes, el enfoscado y la pintura entre las piedras, con imitaciones de mármoles y frescos realizados por Diego Esquivel de escenas mitológicas clásicas. Las transformaciones llegaron hasta el siglo xix, cuando esta zona adquirió el aspecto que presenta actualmente.139​ Esta muralla cuenta también con una galería superior visitable desde la que se tiene una espléndida visión.120​

Jardín de la Danza Bajando unas escaleras, junto al estanque de Mercurio, se encuentra el jardín de la Danza. Este jardín fue realizado en la década de 1570.140​ Por un pasaje puede accederse a los baños de María Padilla, que son unos pasajes abovedados del siglo xii.140​ El nombre se debe a que en el siglo xvi había dos estatuas en las dos columnas que hay en la entrada136​ que representaban un sátiro y una ninfa bailando. Estas estatuas fueron fotografiadas por última vez por Jean Laurent en el siglo xix, pero en la actualidad se encuentran desaparecidas.140​ En el centro hay una fuente baja del siglo xvi.1

Jardín de Troya 

Se trata de un patio manierista ajardinado.142​ En el lado sur hay una galería con arcos de medio punto y detalles grutescos en las columnas que fue realizada por Vermondo Resta en 1606.142​ En la primera planta del lado opuesto hay una galería con arcos de medio punto y columnas de mármol dóricas realizada por Lorenzo de Oviedo en la segunda mitad del siglo xvi. El suelo se colocó en 1599.142​ En el centro hay una fuente con una taza de mármol. La fuente fue colocada entre 1675 y 1759.142 

Jardín de la Galera 

Está comunicado con el jardín de Troya por un arco de medio punto y también por una escalinata con una estancia del palacio de Pedro I. Posee cuatro arriates con diversa vegetación. Hay una columna de mármol con una inscripción en homenaje a Al-Mutamid.143​

Jardín de las Flores 

En el centro hay un pequeño estanque rectangular.143​ Están los restos de una pequeña gruta construida a finales del siglo xvi y que hoy alberga un busto de Carlos I.143​

Jardín de la Cruz 

Se accede a través del jardín de las Flores o del jardín de las Damas, atravesando la puerta de Hércules. La puerta recibe ese nombre porque tiene una pintura en el frontispicio que representa la lucha entre Hércules y Anteo.144​ En el centro del jardín hay un montículo con una fuente y un hueco en la parte inferior,144​ que ha recibido el nombre de Gruta de las Sultanas.145​

Jardín del Príncipe 

Junto al jardín de las Flores se encuentra el jardín del Príncipe. Su nombre viene porque se puede acceder a él desde el cuarto del Príncipe, donde nació el príncipe Juan en el siglo xv. La fachada del fondo es obra de Lorenzo de Oviedo en el siglo xvi. En ella hay una planta baja con una galería con columnas de mármol que sostienen arcos de medio punto.146​ Arriba hay una primera planta con ventanas y, sobre esta, una segunda planta con otra hilera de columnas y arcos de medio punto.146​ Se trata de arquitectura manierista.146​ El jardín está dividido en cuatro por setos147​ y tiene una fuente en su centro,146​ realizada entre 1760 y 1770.148​

Jardín de las Damas 

El jardín de las Damas se hizo en 1526, con motivo de la boda de Carlos I e Isabel de Portugal.149​ A principios del siglo xvii se amplió y rediseñó, por el arquitecto milanés Vermondo Resta, en dirección a la antigua huerta de la Alcoba. El jardín linda en el este con la Galería de Grutesco, con su monumental Fuente de la Fama. Es la única fuente de este estilo que queda en España. Se trata de una representación alegórica de la fama, cuyo mecanismo hidráulico ha sido recientemente restaurando. Produce notas musicales en los tubos de un órgano cada hora en punto al pasar el agua a través de ellos. En el siglo xviii se hicieron con setos de boj los escudos heráldicos españoles.150​ El jardín se dibujó como un gran rectángulo dividido en ocho compartimentos a lo Vignola, delimitados con setos de mirto y bonetero. Mientras que las fuentes de los paseos laterales son bajas y muy cercanas al suelo, la fuente central es de proporciones monumentales y coronada por una estatua de bronce de Neptuno realizada al estilo de Giovanni de Bolonia. 

Pabellón de Carlos V 

El pabellón de Carlos V fue construido entre 1543 y 1546 por Juan Fernández.151​ Es de estilo mudéjar.151​ Tiene planta cuadrada. En el interior hay una bóveda semiesférica. Todos sus muros, tanto interiores como exteriores, así como sus bancos, están cubiertos de azulejos del siglo xvi realizados por Juan Polido y su padre Diego Polido.152​ El exterior está rodeado de cuatro galerías porticadas con arcos de medio punto apoyados sobre columnas de mármol.151​

Laberinto 

En donde está el jardín de Troya hubo un laberinto hasta finales que se puso un suelo en 1599.142​ En el jardín de la Cruz del Alcázar se situó posteriormente un laberinto de setos que fue destruido en 1910. En 1914 el marqués de la Vega-Inclán, comisario regio de Turismo, decidió construir uno nuevo al sur del Pabellón de Carlos V, basándose en el plano que hay en el suelo de dicho pabellón.153​

Cenador del León 

Diego Martín de Orejuela construyó dos cenadores en el siglo xvii. Estos fueron el cenador Ochavado, desaparecido en la actualidad, y el cenador del León, que se conserva. El cenador del León se construyó entre 1644 y 1645. Hay una estancia de planta cuadrada a la que se accede por un arco de medio punto. En los tres flancos restantes hay ventanas insertas en hornacinas. Esta estancia está cubierta por una cúpula con azulejos en el exterior. En frente hay una fuente con un león, de procedencia desconocida.154​

Jardín Inglés 

Puerta de Marchena. Esta zona se encuentra dentro de los muros del Alcázar desde la ampliación almohade del siglo xii que se hizo en dirección a la actual calle San Fernando.155​ Hasta el siglo xx esta zona había seguido siendo un espacio agrario, de origen medieval, conocido como huerta de la Alcoba.155​ El espacio actual, que imita el estilo de los jardines ingleses, es de una reforma de 1927.155​ El jardín fue creado por una petición de Victoria Eugenia de Battenberg al comisario regio de Turismo, el marqués de la Vega-Inclán.153​ En 2008 se encontraron en esta zona restos arqueológicos romanos, visigodos y de tres casas almohades.156​

Jardín del Marqués de la Vega-Inclán 

Desde el jardín de la China se puede acceder al jardín del Marqués de la Vega-Inclán. La entrada hacia el jardín de la China es la puerta de Marchena, del siglo xv, trasladada a este lugar en 1913 por el entonces conservador del Alcázar, el marqués de la Vega-Inclán. Esta portada gótica fue adquirida por Alfonso XIII en una subasta de bienes de la Casa de Osuna157​ y provenía de un palacio abandonado de los duques de Arcos en la localidad de Marchena.158​ Todo este jardín se creó a comienzos del siglo xx. Fue la antigua huerta del Retiro, que se extendía hasta el cercano paseo de Catalina de Ribera. En la actualidad es un jardín de calles paralelas y perpendiculares decorado con diversas especies vegetales y fuentes.157​

Jardín de los Poetas 

Fue realizado entre 1956 y 1958 por el entonces conservador, Joaquín Romero Murube.159​160​ Tiene dos grandes estanques y recrea tipológicamente el jardín sevillano, síntesis de influencias islámicas, renacentistas y románticas.161​

Apeadero y patio de Banderas 

En un edificio del patio de Banderas, el número 8, se han encontrado restos del palacio del rey poeta Al-Mutamid.162​ En la puerta de la muralla que da acceso al patio de Banderas desde la plaza del Triunfo, hay un retablo, con la Inmaculada Concepción, del último tercio del siglo xvii.163​ En el patio de Banderas se encuentra la puerta del Apeadero del Alcázar. El Apeadero es un vestíbulo rectangular con columnas. Fue realizado en el siglo xvii por Felipe III. Fue diseñado por el arquitecto Vermondo Resta y realizado por el albañil Pedro Martín, el carpintero Alonso Durán y el cantero Diego de Carballo en 1609. La portada, de estilo manierista, fue diseñada por Vermondo Resta y realizada Diego de Carballo en 1607.164​ Felipe V situó aquí la Real Armería. Para ello, la sala fue reformada por Ignacio de Sala y Juan Vergel en 1729. En la portada se añadió un escudo real.165​166​En el Apeadero hay un retablo del último tercio del siglo xvii que muestra la presentación de la Virgen María en el Templo de Jerusalén.

sábado, 15 de enero de 2022

El castillo de Matrera

El castillo de Matrera está en lo alto del Cerro Pajarete, ocupando la pequeña explanada de la cumbre o mesetilla para dominar una amplia panorámica.

Se han encontrado restos cerámicos tartésicos e ibéricos, que más bien serían turdetanos. En el siglo IX el castillo fue construido por Omar ben Hafsun, jefe muladí levantado contra el emirato de Córdoba.

En 1256 la Orden de Calatrava lo conquistó y al año siguiente lo recibió en donación de Alfonso X el Sabio.

Tras aguantar varios ataques musulmanes, incluido el de los mudéjares sublevados en Jerez el año 1261, en 1322 la Orden de Calatrava lo perdió.

El rey Alfonso XI lo reconquista definitivamente en 1341 y al año siguiente lo dona a la ciudad de Sevilla, junto con los terrenos circundantes, el llamado Campo de Matrera, que incluían lo que hoy es el término municipal de Villamartín y el de Prado del Rey.

Volverían nuevos ataques procedentes del reino nazarí de Granada, como el del año 1408, cuando fue defendido por el infante don Fernando, y el del año 1445, cuando el conde de Arcos lo defendió del asedio del rey Aben Ozmín.

Se distingue la Torre del Homenaje, rodeada de una inmediata muralla y torreones, y una explanada circundada de una gran cerca o muralla donde aparecen dos puertas, una al sur y otra al oeste. El eje mayor de la explanada mide unos ciento ochenta y cinco metros y la cerca o muralla mide más de quinientos metros de largo, de manera que el espacio interior permitía la existencia de un núcleo de población, como una auténtica alcazaba.

La torre del homenaje está en el punto norte de la mesetilla y tiene planta rectangular, de quince por diez metros. Está construida con mampostería y las esquinas llevan sillares. Tiene dos plantas, cubiertas con bóvedas de cañón a base de hiladas de aproximación, de lajas de piedra la baja y de ladrillos la alta. Su cara oeste presenta dos ventanas saeteras y su cara sur, una.

El muro que circunda la torre del homenaje fue construido en su parte baja con tapial, de raigambre almohade, y en su parte superior con mampostería, aunque ésta puede ser fruto de una restauración cristiana.

La cerca o muralla conserva seis cubos o torres adheridas; dos al norte, dos al sur y dos al oeste. Cada una de las dos puertas del recinto se flanquean también con dos cubos. Las puertas tenían vano de acceso en forma de arco, conservándose algún indicio de arranque.

El estado del castillo es ruinoso. La torre está derruida en más de su mitad y los muros inmediatos están fragmentados y casi desaparecidos. La cerca o muralla está muy rebajada y presenta grandes brechas.

La fortaleza fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985 pero el estado de abandono es deplorable.

De ser duramente criticada por los expertos al doble galardón internacional. La controvertida restauración del Castillo de Matrera de Villamartín, Cádiz, se ha alzado con el American Architecture Prize en la categoría de Arquitectura de Patrimonio. La obra suma este galardón al conseguido el pasado abril, cuando ganó el premio internacional de arquitectura Architizer A+ en la categoría de Preservación. Frente a las críticas, que llegaron a comparar la restauración con la malograda pintura del Ecce Homo de Borja (Zaragoza), el arquitecto responsable del proyecto, Carlos Quevedo, ya defendió que el proyecto supuso “un gran esfuerzo” y fue un trabajo “riguroso".

Las obras de rehabilitación de la torre Pajarete han conseguido la medalla de oro en la categoría de patrimonio tras competir, entre otros proyectos, con la rehabilitación del Pushkinsky International Cinema Hall de Moscú o el proyecto The Periscope Tower, en Finlandia. Según la web de los premios, la esencia del trabajo de Quevedo "no pretende ser una imagen del futuro, sino más bien un reflejo de su propio pasado, de su propio origen". Y este reconocimiento no tiene por qué ser el último. La obra también está nominada a los premios Mies Van Der Rohe de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea.

La restauración del recinto gaditano fue duramente criticada por expertos como la asociación Hispania Nostra, una entidad de carácter no lucrativo dedicada a defender el patrimonio cultural y natural español. "Es una vergüenza para España, un desprestigio. Se ha llevado al extremo la legislación sobre restauración que obliga a distinguir las partes nuevas de las originales y se ha dañado el entorno con una cosa blanca, enorme. La actuación va en contra de toda norma, incluso, de la ley de patrimonio andaluz", denunciaba el vicepresidente de la organización, Carlos Morenés.

 

Sobre el proyecto, Quevedo apunta que, además de consolidar los muros, se ha recuperado la volumetría que había perdido la torre. Para ello, los muros originales se han levantado con una reconstrucción que trata de dar idea de su volumen original, realizada con restos de los materiales originales, revestidos con mortero de cal blanco. Este material, habitual en las restauraciones, se eligió para distinguir la parte nueva de la original, como marca la ley. “Creemos que todas las opiniones son respetables y que cualquier debate es enriquecedor. La arquitectura es una disciplina mucho más completa de lo que se puede sacar de una simple imagen”, sostuvo el arquitecto tras ganar el primer premio.

Pese a las críticas, la obra contó con el visto bueno de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, que aseguró que el seguimiento de la obra por parte de la delegación territorial "ha sido constante" y que el proyecto contó con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio en octubre de 2013 al cumplir los requisitos de la Ley de Patrimonio Histórico.

El estudio Carquero presentó su trabajo el pasado enero, antes de que saltara la polémica, y fue seleccionado por un jurado de profesionales acreditados como uno de los cinco finalistas en su categoría. Quevedo no cree que el revuelo mediático que levantó la consolidación de la torre influyera decisivamente en la votación ya que el plazo para votar se cerró el 1 de abril, apenas unos días después de que se extendiera la noticia de que optaba al premio. «El premio es un reconocimiento también para los propietarios del castillo de Matrera y para la empresa constructora Arcobeltia», subraya el arquitecto, que evita responder a las críticas.

«Cualquier opinión siempre es respetable y el debate enriquecedor», asegura. Lejos de perjudicarle, la polémica «nos ha favorecido», sostiene Quevedo. «Hemos establecido muchos contactos con otros estudios y profesionales dentro y fuera de España, que quisieron expresarnos su apoyo».

La esencia del proyecto no pretende ser, por tanto, una imagen del futuro, sino más bien un reflejo de su propio pasado, de su propio origen. Con referencia brandiana, este proyecto pretende mirar al restablecimiento de la unidad potencial del monumento sin acometer un falso histórico ni cancelar cada trazado del pasaje de la obra en el tiempo. Se intenta abordar la obra como reconocimiento al monumentum (memoria) en su consistencia física y en su doble polaridad, estética e histórica, con vista a su transmisión al futuro.

Fue muy denostada en su momento, pero la restauración del Castillo de Matrera (Cádiz) acumula ya varios premios. El último, el «American Architecture Prize», reconoce que el trabajo realizado por el estudio Carquero «no pretende ser, por lo tanto, una imagen del futuro, sino más bien un reflejo de su propio pasado, de su propio origen», apunta la web del premio. El responsable del proyecto, Carlos Quevedo Rojas, ya defendió en este periódico las intenciones de su trabajo. « Detrás hay 5 años de trabajo, un proyecto exhaustivo hecho con rigor, donde todo tiene un porqué», dijo. No obstante, días antes, la asociación para la defensa del patrimonio Hispania Nostra, definió la reforma del castillo como «demencial».

Esta restauración generó una gran polémica tanto en España como fuera de nuestro país. La controversia llegó hasta The Guardian, que publicó un artículo en el que hablaba sobre dicha polémica y acerca de la mala conservación del patrimonio nacional español.

El arquitecto Carlos Quevedo no oculta su enorme satisfacción, mayor si cabe por la polémica que suscitó su trabajo. La controvertida restauración del castillo de Matrera, que algunos llegaron a comparar con el «Ecce Homo» de Borja, ha sido galardonada con un premio internacional de arquitectura Architizer + en la categoría de «Architecture + Preservation». La consolidación de esta fortaleza próxima a Villamartín (Cádiz) ha sido la elegida por votación popular en estos premios que han contado con 400.000 votos de más de 100 países. «Estamos muy contentos», reconoce Quevedo, que ya prepara su viaje a Nueva York para la gala de entrega que se celebrará el próximo 12 de mayo. El Architizer es un reconocimiento internacional sin dotación económica, pero con gran prestigio. El castillo de Matrera figurará en un libro junto al resto de obras de arquitectura premiadas.


Desde lo alto del cerro Pajarete hacia el sur se puede contemplar muy próximo el caserío de Prado del Rey.


Mirando hacia el oeste se nos presenta el pueblo de Villamartín.


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miércoles, 29 de marzo de 2017

El puente ADIF sobre el río Almonte

La obra del viaducto de Almonte (Cáceres) ha sido galardonado con la prestigiosa Medalla Gustav Lindenthal, que la International Bridge Conference (IBC) otorga anualmente en reconocimiento a un logro sobresaliente en materia de ingeniería de puentes.

El viaducto está construido sobre el río Almonte, situado en el subtramo embalse de Alcántara-Garrovillas, de 6,3 kilómetros de longitud, perteneciente a la Línea de Alta Velocidad Madrid-Extremadura.

La singularidad del viaducto sobre el río Almonte reside en la construcción de un vano central, tipo arco, de 384 metros de longitud, con una altura sobre el nivel medio del embalse de Alcántara en el entorno de los 100 metros.

El viaducto se convertirá en el de mayor luz del mundo en su tipología de puente arco para uso ferroviario. Hasta el momento el récord mundial lo tenía el viaducto de Froschgrundsee, en Alemania, con 270 metros de luz. La obra demuestra la innovación técnica y material, así como la participación positiva de la comunidad, el mérito estético y la armonía con el medio ambiente. Es un ejemplo de la importancia del la ingeniería civil y del ferrocarril en España.



A finales de diciembre pasado se realizaron con éxito las primeras pruebas de carga, en las que se utilizaron 36 camiones de 26 toneladas cada uno. De hecho, la obra de ingeniería está prácticamente acabada pero aún no hay fecha para su entrada en servicio, ya que forma parte de la Línea de alta velocidad Madrid-Extremadura, con varios tramos en construcción.

Adif Alta Velocidad también está construyendo en las proximidades el viaducto sobre el río Tajo, que pasará a ocupar el segundo puesto en la relación al disponer de un arco de luz de 324 metros, lo que representa una muestra más de la capacidad técnica de las empresas españolas de construcción e ingeniería, que les ha permitido situarse en el ámbito internacional entre las principales compañías en sus respectivos sectores.

Veamos algunos datos del viaducto de Almonte:

1. El subtramo Embalse de Alcántara-Garrovillas tiene una longitud de 6,3 km y discurre por los municipios cacereños de Garrovillas de Alconétar y Santiago del Campo.

2. Presenta una longitud de 996 m y ha sido diseñado con un vano central de tipo arco, de 384 m, el puente con arco de alta velocidad de mayor luz del mundo, en la tipología de arco para uso ferroviario de alta velocidad.

3. Supera en longitud de luz al Viaducto de Contreras, con un arco de 261 metros, anterior récord de España en puentes ferroviarios de arco de hormigón, y al Viaducto del río Tajo, en construcción, de 324 metros de luz

4. Para la ejecución del arco se empleó hormigón autocompactante de 800 kg/cm2 de resistencia a compresión.

Para acabar, veamos en un vídeo el time-lapse de la construcción:





domingo, 7 de febrero de 2016

Arquitectura Prerrománica Asturiana

Santa María del Naranco





San Miguel de Lillo




San Julián de los Prados





San Tirso el Real





San Salvador de Valdediós




Santa Cristina de Lena





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sábado, 9 de agosto de 2014

Una foto decimonónica del puente de Alcántara

La Biblioteca de Extremadura expone estos días en la Alcazaba de Badajoz una foto del Puente de Alcántara datada en el año 1859. El motivo es apoyar a la candidatura de este monumento en la elección del Mejor Rincón 2014 de España organizada por la Guía Repsol.




Su autor es el inglés Charles Clifford, uno de los mejores fotógrafos del siglo XIX.

El Puente de Alcántara ya ha sido elegido como Mejor Rincón 2014 de Extremadura.








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martes, 5 de julio de 2011

Dos ermitas de Cáceres: San Benito y Santa Lucía

Ermita de San Benito

Es una ermita de amplias dimensiones, dividida en tres naves, lo que es un caso único en Cáceres, donde sólo la catedral tiene también tres naves. La tradición habla de su origen visigótico y de su posterior uso como cenobio benedictino; esta tradición, basada en un cronicón del benedictino Fray Antonio de Yepes, no tiene más pruebas documentales.



San Benito, patrón de Europa, recibió gran devoción en Cáceres, donde tuvo tres ermitas, de las que sólo permanece ésta; las otras estaban en la Plaza Mayor (sustituida por la de la Paz en el XVIII) y en la calle de su nombre, junto a la Audiencia.



La primera prueba documental, de 1544, es un contrato con Francisco de la Hermosa, encargado por la cofradía del santo, que dice "e yo Francisco de Hermosa pintor vº de la villa de las Garrovillas (...) decimos que somos consertados, convenydos e igualados que yo(...) haya de hazer e haga un rretablo en la dha yglesia del Señor San Bº questá en el canpo". Ese retablo desapareció y fue sustituido por otro, dieciochesco, el cual finalmente se trasladó a la Iglesia de San Eugenio.



Sin embargo, las obras de rehabilitación encontraron una prueba de que su antigüedad era anterior; en un muro apareció una media blanca de vellón de 1471, moneda de tiempos de Enrique IV. Si no aparece otra prueba, 1471 será la fecha más tardía de la antigüedad de la actual fábrica.



El edificio, que fue reformado en 1764 por Narciso Hurtado, es de sillería y mampuesto, con portada apuntada a sus pies.



El interior presenta tres naves, divididas en tres tramos y un notable ábside ochavado con airosas crucerías.



En el ábside existen unos interesantes frescos del XVII que representan a San Francisco, la Piedad, San Cristóbal, la Resurrección y un santo acorazado, tal vez San Expedito. Recientemente ha regresado la talla de San Ignacio; fue construida en 1729 en Salamanca y hace década se trasladó hace décadas a San Eugenio.















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Ermita de Santa Lucía

Pequeño edificio sacro, localizado en el alcor del mismo nombre, que consta de una sola nave con cubierta de madera de tres tramos separados por arcos apuntados. El ábside poligonal está cubierto con bóveda ojival estrellada.



esta típica ermita se levanta en medio del campo próxima a Aldea Moret y depende de la Parroquia de San Eugenio. Se acompaña de la vivienda del ermitaño, hoy usada de sacristia-almacén. Fue construida a finales del siglo XV, aunque lo más visible es la obra del siglo XVI.

En los siglos XVII y XVIII se da en este lugar una gran actividad devocional, como lo demuestran las numerosas limosnas ofrecidas en agradecimiento de los milagros ocurridos con relación a las enfermedades propias de la vista, y que queda constancia en los libros de cuentas que han llegado hasta nuestros días.



Es una iglesia de una sola nave con cabecera tres tramos, la cabecera es poligonal, de bóveda ojival estrellada sobre mensulas y con clave central, toda la cantería, destacando el ábside sobre el resto, y al exterior los contrafuertes.



Precede a los pies de la propia iglesia el pórtico, que está formado por dos arcos de medio punto. En las enjutas se conservan tres escudos en piedra de los Mogollón,



Ovando



y Pereros.



En la actualidad conserva un discreto retablo del siglo XVIII, que alberga una imagen de la Santa y otra de Sta. Catalina; ambas también son obras del siglo XVIII.

Detrás de este retablo, que posee gran hornacina entre columnas salomónicas y está muy repintado, se encontró en su día unas pinturas que representan distintos motivos de la Pasión, de autor desconocido y fechadas por el estilo en el siglo XVI.



En un informe del servicio municipal de Urbanismo se argumentaba que el camino de Aldea Moret a la ermita de Santa Lucía, que se prolonga a las de San Benito y Santa Olalla, tiene un "carácter de uso público, ha sido utilizado al menos durante 50 años e incluso se han realizado actuaciones de mantenimiento, al menos en los veinte últimos años".



Existen documentos que datan de la existencia de un camino que conduce a la ermita de Santa Lucía fechados en el año 1522.



La imagen lleva saliendo en procesión desde hace casi cinco siglos. Los documentos de la historia de la ermita certifican que ya en 1654 la cofradía tenía sus mayordomos, aunque no es hasta el siglo XIX cuando los vecinos de Aldea Moret comienzan a reunirse en los terrenos que hay junto al templo para celebrar la romería y honrar y acompañar en un día festivo a Santa Lucía.








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