lunes, 23 de abril de 2012

El ancho de vía en España

Desde sus orígenes a mediados del siglo XIX, la red ferroviaria española tiene un ancho de vía diferente al que impera en la Europa Occidental, lo que ha tenido costosas consecuencias económicas. Nuestro ancho es de seis pies castellanos (igual a 1.668 mm).

Está bastante extendida la creencia de que la decisión respondió al deseo del Gobierno de dificultar una eventual invasión francesa, pero no hay datos que corroboren esta afirmación.

La anomalía de que en España el ancho de vía sea ligeramente superior al de otros países de su entorno se debe a una decisión técnica, adoptada por la comisión de expertos que el Gobierno decidió constituir cuando se decidió a desplegar el grueso de la red ferroviaria. Antes de emprender el proyecto que debería unir Madrid con el puerto de Cádiz, el Ministerio de Gobernación encargó a una comisión dirigida por Juan Subercase un informe sobre las condiciones técnicas del proyecto.

Fue el informe elevado por esta comisión el que recomendó que el ancho de vía fuera superior, recomendación que se plasmó en un informe elevado en 1844. Pensaban los técnicos españoles que un ancho de vía mayor permitiría transitar a locomotoras más potentes como las que requería la accidentada orografía peninsular, una decisión cuyas consecuencias llegan hasta la actualidad.

Hoy día, solo la red de Alta Velocidad tiene el ancho de vía europeo (de 1 435 mm).









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miércoles, 11 de abril de 2012

Juan Ramón Rallo recibe el Premio Julián Marías

Juan Ramón Rallo ha recibido el Premio Julián Marías 2012 para investigadores menores de 40 años. Reproduzco el discurso de la recepción.

Es para mí todo un honor recibir este premio Julián Marías 2011 para investigadores del ámbito de las ciencias sociales menores de 40 años. Y lo es especialmente en unos momentos tan señalados y críticos como los que actualmente estamos atravesando. No en vano, el tema en el que he focalizado la gran mayoría de mis investigaciones y merced al cual he recibido el presente premio ha sido la teoría de los ciclos económicos, inserta ésta en la tradición liberal de la Escuela Austriaca de Economía, es decir, en los descubrimientos científicos que a lo largo de siglo y medio han edificado gigantes intelectuales tales como Carl Menger, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, Ludwig Lachmann y, en España, mi apreciado mentor el profesor Jesús Huerta de Soto.

Es difícil comprimir en tan sólo unos minutos todas las contribuciones que este riquísimo marco teórico permite aportar a la muy complicada coyuntura actual, pero sí me gustaría compartir con ustedes dos de sus conclusiones centrales.

La primera es que la actual crisis económica no es fruto ni del mercado, ni de la desregulación, ni de la especulación, ni de la codicia, ni de la desigualdad, ni de una pérdida de valores, ni del euro, ni de la sobreexplotación ecológica del planeta. No, la actual crisis tiene unas causas muy bien tasadas: el excesivo intervencionismo estatal en el sector financiero, materializado en toda una serie de privilegios hacia la banca que le han permitido durante años expandir el crédito muy por encima del ahorro realmente existente en una sociedad. La respuesta frente a esa lacra que representa la recurrencia de los ciclos de auge artificial y depresión profunda que abaten al capitalismo desde hace décadas no pasa ni por intervenir ni por regular todavía más el mundo financiero, sino por someter a la banca a la competencia del mercado despojada de todos los privilegios que suponen la existencia de los bancos centrales monopolísticos, el dinero fiduciario inconvertible y los rescates estatales indiscriminados. No más Estado y menos mercado sino al revés: más libertad, más competencia y menos privilegios; en suma, más mercado y menos Estado.

La segunda reflexión que me gustaría transmitirles es que la solución a la crisis actual no pasa ni por impulsar el consumo, ni por estimular el gasto público, ni por subir los impuestos, ni por incentivar un mayor volumen de endeudamiento basado en tipos de interés artificialmente bajos, ni por abandonar el euro para poder devaluar nuestra divisa a placer, ni por crear ineficientes industrias y bancos públicos, ni por mantenerlas rigideces regulatorias de los mercados que bloquean la movilidad de los factores productivos. Al contrario, lo que necesitamos es un volumen muchísimo mayor de ahorro privado y público que, primero, les facilite a familias, empresas y bancos reducir su asfixiante endeudamiento y sanear su situación financiera; y, segundo, les permita a los empresarios más perspicaces de nuestro país ejecutar las oportunidades de inversión que vayan descubriendo en unos mercados mucho más libres que los actuales y que tomen la forma de nuevas industrias que sí generen realmente riqueza y que remplacen a ese cementerio de elefantes que era y sigue siendo el ladrillo. Lejos de posponer indefinidamente los ajustes y la austeridad que necesitamos con urgencia desde hace años, tal como han hecho hasta el momento los gobiernos de todo signo político, debemos acelerarlos y profundizar en ellos sin vacilación. Como en el caso anterior, la solución a la crisis no pasa por más desnortado intervencionismo de corte keynesiano, sino por más mercado y muchísimo menos Estado.

Desafortunadamente, estas dos contribuciones centrales de la ciencia económica al análisis de las crisis financieras suponen toda una afrenta contra el pensamiento estatista que ha colonizado a las sociedades y a la clase política occidental en el último siglo, tan renuentes ambas a dejar de gastar el dinero del prójimo y de teledirigir sus libertades. Por ello, lo más previsible es que no sólo no sean escuchadas, sino que incluso se termine avanzando en la dirección opuesta a las mismas, por mucho que esa obcecación anticientífica sólo nos conduzca, a corto plazo, a alargar innecesaria y dolorosamente la actual crisis y, a largo plazo, a seguir padeciendo los ciclos económicos maniacodepresivos que tantas penalidades y empobrecimiento generalizados provocan.

A los economistas, en medio de esta adversa coyuntura, sólo nos queda la amarga tarea de seguir repitiendo estas verdades básicas aun cuando casi nadie quiera escucharlas y aun cuando, de hecho, se nos critique por no aportar soluciones válidas contra los problemas que afectan al ciudadano. Al final, sin embargo, por la fuerza de la virtud o por la virtud de la fuerza, no cabrá otra alternativa que, cual gravitacional ley, darles la consideración que se merecen… a pesar de la frontal oposición de cuantos se niegan a abandonar el mundo del despilfarro redistributivo, el crédito barato, el Estado niñera, las redes clientelares y los privilegios regulatorios. Muchas gracias a todos.









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viernes, 30 de marzo de 2012

San Pedro Regalado

¿Era Pedro Regalado torero?. Este hombre, nacido en Valladolid en 1390, tuvo un incidente taurino.

Los textos de la época dicen que un día del año 1440, que en Valladolid se corrían toros, salió el fraile Pedro Regalado del convento del Abrojo camino del de la Aguilera, en las vecinas tierras burgalesas, con su compañero Fray Perol. Ambos iban a pie y descalzos, como era su costumbre.

La ferocidad de un toro no pudo sujetarse en la plaza, con lo que, atropellando gente y derribando tablados huyó del coso de la villa con la fuerza y la rabia de un animal agarrochado y herido. El animal tomó el camino de Valladolid hacia El Abrojo y a corta distancia se encontró con los dos frailes y "se previno para ofenderlos como a enemigos". Eran Fray Pedro y Fray Perol que venían rezando sin reparar en el toro. A los gritos que daba la gente nuestros personajes se percataron de que el feroz bruto "partía carrera para cebar en ellos su furia y satisfacer su cólera".

Sin alientos se quedó Fray Perol agazapado tras de Fray Pedro, quien, elevando los ojos al cielo, sin temor, le esperó a pié firme. El bruto llegó ante él y, en vez de herirle, se le postró rendido, puso las rodillas en tierra, besó el suelo que pisaba y "como un corderillo se estuvo..."



Los textos dicen que "alagole el Santo, quitole con suavidad los hierros que le ofendían y hechandole la bendición, le mandó se fuese sin hacer mal a nadie". El toro le obedeció y apartándose del Santo y de la gente que se le acercaba mostró su natural frescura. Dejaron los hombres ir libre al bruto "para seguir al Regalado, alabando su santidad y publicando el suceso"...

Esta historia y su difusión boca a boca, dando alas a la tradición, tuvo su repercusión bastantes años después, cuando en Octubre de 1953 el Grupo Taurino del Sindicato del Espectáculo acordó proponer al Santo como patrono del mismo y por extensión Patrono de los toreros.

En Julio de 1952 el Ayuntamiento de Valladolid instauraba el Trofeo de San Pedro Regalado, que otorga desde entonces hasta nuestros días. El más bello trofeo taurino toma el modelo en plata de un lienzo de Fray Diego de Frutos que inmortaliza la escena que se ha relatado. Llevan ya 60 años estos premios.

Pero escribo este post hoy porque el tránsito de nuestro personaje tuvo lugar un 30 de marzo.










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miércoles, 21 de marzo de 2012

Retrato de Luis Parra "Jerezano"

RETRATO DE LUIS PARRA "JEREZANO"

A su hijo Luis, tan torero como su padre

De pelo casi entrecano,
moreno, alto, enjuto, serio,
en los ojos su misterio
y en la palma de su mano
el buen toreo jerezano.

Tuvo su cartel, su historia
y sus tardes de victoria.
Fue figura del toreo.
Hoy pasea y su paseo
(adiós, maestro) es su gloria.


Antonio Murciano















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lunes, 19 de marzo de 2012

Bicentenario de la Constitución de 1812

En Cádiz, el 19 de marzo de 1812, en medio de la euforia, se promulgó la Constitución que previamente había sido jurada por los diputados de forma solemne en la iglesia de San Felipe Neri.

De este juramento, la prensa decía:

“Nunca se presentó a la consideración humana un espectáculo tan grandioso y más digno de una nación noble que el que ofreció el salón en que se hallaban congregadas las Cortes Generales y Extraordinarias en Cádiz el 18 de marzo de 1812. Diputados de las cuatro partes del mundo ocupaban todos los asientos del salón; personas del cuerpo diplomático en la tribuna destinada a esta clase y un concurso numeroso llenaba las demás tribunas y galerías”.

Se abrió la sesión con la lectura de dos oficios del ministro de Gracia y Justicia sobre las disposiciones de la Regencia para solemnizar la publicación de la Constitución cuando presentase a la Regencia uno de los ejemplares de aquel Código.

Seguidamente, los secretarios se colocaron en las dos tribunas del Congreso y, mientras uno leía la Constitución, el otro cotejaba la conformidad de los artículos según el ejemplar que tenía delante.

Acabada la lectura un secretario preguntó: “¿Es esta la Constitución política de la Monarquía española que las Cortes han sancionado?” Todos los presentes se pusieron en pie, en señal de que así era.



Vicente Pascual, como presidente del Congreso, dirigió un discurso del que se puede entresacar lo siguiente:

“Qué satisfacción no será la mía al verme obligado por la calidad que, aun indigno, tengo de Presidente del congreso, a poner la primera firma de esta ley, que en gran parte no es más que la renovación del patrio suelo. Y con qué placer nos debemos todos apresurarnos a terminar con este último acto el objeto más principal de nuestras tareas, sellando con nuestra propia mano la perpetua felicitación de esta nación”.

Tras de la firma del Presidente firmaron ambos ejemplares todos los diputados, que eran en total ciento ochenta y cuatro, pues veinte más se hallaban ausentes por enfermedad o licencia previa.

Después, en la iglesia del Carmen se celebró un solemne Te Deum, oficiado por el obispo de Calahorra.

Por la tarde se procedió a promulgar el texto en voz alta en cuatro puntos de la ciudad: la explanada del Palacio de la Aduana, la Plaza del Mentidero, la Plazuela de San Felipe y la Plaza de San Antonio. Para ello, se colocaron unos tablados de madera con un dosel y el retrato del rey.

¿Y dónde están, en la ciudad liberal, las iglesias de San Felipe Neri y del Carmen? En la presentación que sigue podemos verlo, así como la situación de otros lugares donde se vivieron los momentos históricos de las Cortes de Cádiz y de la Constitución de 1812.














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martes, 28 de febrero de 2012

Goya: Obra taurina

GOYA: OBRA TAURINA

..................................En especial para el doctor Botto Arnau





Francisco de Goya (Fuendetodos,1746-Burdeos,1828) pintó obras de asuntos taurinos a lo largo de toda su vida. Unas son pinturas al óleo y otras, dibujos.

Veamos la lista, ordenada cronológicamente, de 32 piezas: primero, 20 óleos (escenas populares, lances de la lidia y retratos) y después, 12 dibujos (unos son preparatorios de la Tauromaquia y otros son sueltos).

Expongo el título de cada obra, su fecha de realización (dentro de lo que es posible saberla) y el lugar donde se conserva.

1. La novillada (1780, Museo del Prado)
2. Niños jugando a los toros (178..?, Colección particular)
3. Picador (1788, Museo del Prado)
4. Costillares (1790, Museo Lázaro Galdiano)
5. Apartado de toros (1793, Colección particular, París)
6. El toro enmaromado (1793, Colección Marqués de la Torrecilla, Madrid)
7. Suerte de banderillas (1793, Colección Masaveu, Oviedo)
8. Pase de capa (1793, Colección Conde de Villagonzalo, Madrid)
9. Cogida de un picador (1793, Colección British Rail Pension Trustee, Londres)
10. Suerte de matar (1793, Colección Guerrero Burgos, Madrid)
11. Pepe-Hillo (179..?, Colección particular)
12. José Romero (1799, Philadelphia Museum of Art)
13. Pedro Romero (1798, Kimbell Art Foundation, Fort Worth, USA)
14. El toro que mató a Pepe-Hillo (18..?, Colección particular)
15. Corrida de toros en plaza partida (1712, Catherine Lorillard Collection)
16. Toros en un pueblo (1816, Real academia de San Fernando)
17. Escena en una corrida de toros (1822, Ashmolean Museum, Oxford)
18. Diversión en España (1824, ?)
19. Suerte de varas (1824, The Getty Center, Los Ángeles)
20. La corrida (18..?, Colección particular)
21. Joven barriendo (1785, Museo del Prado)
22. Mujer joven y toro (1789, ?)
23. Pesadilla (1789, ?)
24. Dios se lo pague a usted (estampa suelta, 1804, British Museum)
25. Carlos V como un torero en Valladolid (1816, ?)
26. Dibujo preparatorio de La Tauromaquia (1816, ?)
27. Dibujo preparatorio de La Tauromaquia (1816, ?)
28. Toro acosado por perros (1816, Museo Lázaro Galdiano)
29. Alanceamiento en el campo (1816, ?)
30. La suerte de encestar (1816, ?)
31. Lluvia de toros (1822, Museo Lázaro Galdiano)
32. El toro mariposa (1822, Museo del Prado
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Ahora veamos la reproducción gráfica de la Obra Taurina de Goya:















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lunes, 27 de febrero de 2012

Goya: La Tauromaquia y Toros en Burdeos

He visitado hace poco el Museo Taurino de Madrid y me he detenido especialmente en los grabados que el pintor Goya realizó sobre la Tauromaquia. Intentemos plasmar aquí una síntesis para claridad del lector.

En el siglo XVIII, debido a la creciente popularidad de las corridas de toros, se empezaran a grabar escenas taurinas. Dejando de lado algunas estampas sueltas, la serie más importante fue la "Colección de la principales suertes de una corrida de toros" dibujada y grabada por Antonio Carnicero; publicada en 1790, logró una amplia difusión que traspasó las fronteras españolas mediante las numerosas copias que se hicieron de ella.


Francisco de Goya realizó unas estampas dedicadas a la fiesta de los toros, en dos series agrupadas de la siguiente forma:

-Serie "La Tauromaquia", formada por 33 aguafuertes, 7 inéditas y 5 en pruebas únicas.
-Serie "Toros en Burdeos", formada por 4 litografías.

Son 49 estampas, que vamos a explicar y que luego veremos. No es fácil verlas todas juntas y a mí me ha costado mucho tiempo reunirlas para ofrecerlas ahora a los lectores de este blog.




Goya: La Tauromaquia

Su título conjunto fue: "Treinta y tres estampas que representan diferentes suertes y actitudes del arte de lidiar los toros, inventadas y grabadas al agua fuerte en Madrid por don Francisco de Goya y Lucientes".

Von Loga fue el primero que relacionó las estampas de La Tauromaquia con el libro de Nicolás Fernández de Moratin "Carta sobre las fiestas de toros en España" (publicado en Madrid en 1777 y reeditado en 1801). En cambio, Sayre cree que Goya no hizo sus estampas para ilustrar la obra de Moratín, aunque acepta la relación de algunas con el texto; es con la Tauromaquia de Pepe Illo (editada por segunda vez en 1804) con la que las considera totalmente relacionadas. Lafuente Ferrari hizo una investigación más exhaustiva y relacionó al menos los doce primeros grabados con el texto de Moratín.


La Tauromaquia se estructura en tres partes:

1.la historia de la fiesta en España desde la Antigüedad,
2.las figuras de las dos escuelas principales del toreo en el siglo XVIII: la navarro-aragonesa (con el Estudiante de Falces, Juanito Apiñáni y Martincho) y la andaluza (con Pepe-Hillo y Pedro Romero), y
3. los lances de la lidia culminados en desenlaces trágicos.


Los títulos de cada una de las estampas son los siguientes:

1. Modo con que los antiguos españoles cazaban los toros á caballo en el campo
2. Otro modo de cazar á pie
3. Los moros establecidos en España, prescindiendo de las supersticiones de su Alcorán, adoptaron esta caza y arte, y lancean un toro en el campo
4. Capean otro encerrado
5. El animoso moro Gazul es el primero que lanceó toros en regla
6. Los moros hacen otro capeo en plaza con su albornoz
7. Origen de los arpones o banderillas
8. Cogida de un moro estando en la plaza
9. Un caballero español mata un toro después de haber perdido el caballo
10. Carlos V lanceando un toro en la plaza de Valladolid
11. El Cid Campeador lanceando otro toro
12. Desjarrete de la canalla con lanzas, medias-lunas, banderillas y otras armas
13. Un caballero español en plaza quebrando rejoncillos sin auxilio de los chulos
14. El diestrísimo estudiante de Falces, embozando burla al otro con sus quiebro
15. El famoso Martincho poniendo banderillas al quiebro
16. El mismo vuelca un toro en la plaza de Madrid
17. Palenque de los moros hecho con burros para defenderse del toro embolado
18. Temeridad de Martincho en la plaza de Zaragoza
9. Otra locura suya en la misma plaza
20. Ligereza y atrevimiento de Juanito Apiñani en la plaza de Madrid
21. Desgracias acaecidas en el tendido de la plaza de Madrid y muerte del alcalde de Torrejón
22. Valor varonil de la célebre Pajuelera en la plaza de Zaragoza
23. Mariano Ceballos, alias el Indio, mata el toro desde su caballo
24. El mismo Ceballos montando sobre un toro quiebra rejones en la plaza de Madrid
25. Echan perros al toro
26. Caída de un picador de su caballo debajo del toro
27. El célebre Fernado del Toro, barilarguero, obligando a la fiera con su garrocha
28. El esforzado Rendón picando un toro, de cuya suerte murió en la plaza de Madrid
29. Pepe Illo haciendo recorte al toro
30. Pedro Romero matando a toro parado
31. Banderillas de fuego
32. Dos grupos de picadores arrollados de seguida por un solo toro
33. La desgraciada muerte de Pepe Illo en la plaza de Madrid



Como vemos, La Tauromaquia trata diversos temas relacionados con la fiesta. Inician la serie las estampas históricas que reflejan los antecedentes de las corridas (1-2), la intervención en actos taurinos de moros (3-8, 12, 17) -anacrónicamente vestidos como los mamelucos que Goya ya había pintado en el cuadro "El 2 de mayo de 1808 en Madrid:la lucha con los Mamelucos"-, el modo de torear de caballeros antiguos (9) y emblemáticos personajes históricos como Carlos V (10) o el Cid Campeador (11).

Delante de los grabados que representan acciones coetáneas de Goya, hay una escena moderna, como indica la presencia del público tras la barrera, pero en la que el rejoneador a caballo va vestido de época (13).

A continuación están los grabados dedicados a las faenas realizadas por los toreros famosos de época de Goya: el estudiante Falces (14), al que es poco probable que el artista conociera; Martincho (15, 16), quien en una de ellas (18) presenta una curiosa manera de entrar a matar sentado en una silla y en otra aparece subido a una mesa dispuesto a saltar por encima del toro (19), Juanito Apiñani con su espectacular salto de la garrocha (20);La Pajuelera, un curioso personaje femenino, picando un toro (22); el célebre Mariano Ceballos matando el toro desde el caballo (23) o poniendo rejones montado sobre un toro (24), tema que se repetirá en una litografía de la serie de Los Toros de Burdeos; Fernando del Toro, conocido varilarguero (27); el picador Rendón (28); el famoso Pepe Illo (29) o el matador Pedro Romero (30).

Goya también refleja la tragedia de la fiesta, con espeluznantes cogidas y el público huyendo despavorido (21), terribles caídas de picadores y caballos (26, 32) o la dramática escena que muestra a Pepe Illo muerto sobre la arena (33), además de formas no convencionales de atacar a los toros con banderillas de fuego (31) o echándoles perros (25), asunto que Goya representará de nuevo en una litografía.


En cuanto a la técnica, los fondos de efectos pictóricos están conseguidos mediante el magistral empleo del aguatinta, a veces llenos de figuras y ocupados por la barrera, lo que permite una más clara articulación de los elementos compositivos. Asimismo es frecuente el desarrollo de escenas simultáneas en la arena y de fuertes contrastes luminosos que acrecientan el dramatismo de algunos de los grabados.


Cuando en 1816, en la primera edición de La Tauromaquia, se editaron 33 láminas
Goya desechó, por algún defecto, siete más (que ocupan el reverso de otras tantas planchas), conocidas como “las inéditas” y nombradas con letras de la A a la G. Se titulan así:

A. Caballero español quebrando rejones con la ayuda de los chulos
B. Caballo derribado por un toro
C. Perros al toro
D. Torero montando sobre las espaldas de un chulo lanceando un toro
E. Muerte de Pepe Illo
F. Muerte de Pepe Illo
G. Combate en un coche enjaezado con dos mulos



Los grabados ordenados por letras tratan escenas taurinas contemporáneas de Goya, en algunos casos primeras versiones de los publicados (A, C, E, F). Lo mismo sucede con las estampas inéditas en las que vuelven a aparecer Martincho y Ceballos así como extraños pases o faenas espectaculares.


¿Cómo fue la elaboración? En el Museo del Prado se conservan la mayoría de los dibujos preparatorios a sanguina, algunos con toques de aguada roja, que presentan ciertas diferencias con la estampa, algo habitual en Goya, quien siempre introducía novedades durante el proceso de grabado respecto a la composición del dibujo.

En cuanto al orden de ejecución de las planchas parece ser que no coincide con el de publicación. Tampoco es seguro el periodo de tiempo en que se grabó la serie. Según Carderera, fue comenzada en los primeros años del siglo XIX, pero autores como Sayre se inclinan por un lapso de tiempo que va desde mediados de 1814 hasta su publicación en octubre de 1916. En cualquier caso, sólo hay tres planchas que se puedan datar con seguridad y son las números 19, 29, 31, fechadas en 1815. Las estampas históricas que encabezan la serie están grabadas en los reversos de las planchas desechadas por Goya en las que muestra escenas contemporáneas, por lo que es lógico pensar que iniciara la colección con estas últimas.


Entre la primavera de 1814 y el otoño de 1816 Goya grabó, al menos, cuarenta y cinco escenas taurinas. Hemos visto cuarenta. De las cinco restantes sólo se conservan pruebas únicas. Son cinco estampas inéditas de las que no se conservan las planchas, sin duda realizadas para La Tauromaquia y probablemente rechazadas por el artista:

-Descabello con toque de pitón (prueba única en el Petit Palais de París),
-Temeridad de Martincho,
-Un diestro entrando a matar, con un sombrero en lugar de muleta,
-Ceballos montado sobre un toro poniendo un rejón, y
-Un diestro toreando de frente por detrás
(prueba única en la Biblioteca Nacional de Madrid).



Goya: Toros en Burdeos

En la ciudad francesa de Burdeos, entre 1824 y 1825 Goya realizó una serie de cuatro litografías representando con estilo expresionista novilladas y festejos populares. Los títulos individuales son:

1. El famoso americano Mariano Ceballos
2. Bravo toro
3. Diversión de España
4. Plaza partida



¿Cuánta veces se han hecho ediciones de estas estampas? Pues veamos:

Existen dos ejemplares que se pueden considerar pruebas de edición. Uno de ellos había pertenecido a Ceán Bermúdez y se conserva en la actualidad en el British Museum; tiene una portada manuscrita con una anotación añadida por Valentín Carderera. El otro ejemplar se halla en la Public Library de Boston y tiene los títulos manuscritos de mano de Goya en el borde inferior, más breves y sencillos que los del álbum de Ceán o los de la hoja tipográfica que acompaña a la primera edición.

Las planchas pertenecieron a los herederos de Goya. En 1855 se hizo la segunda edición en la Calcografía Nacional. Al año siguiente, su propietario, León Pérez Bobadilla, las ofreció en compra al Estado, pero fueron rechazadas tras un informe negativo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Los cobres partieron para Paris, donde Loizelet realizó en 1876 la tercera edición, con siete estampas adicionales, grabadas en los versos de algunas de las planchas, identificadas con letras de la " A" a la " G".

A partir de esta edición todas las posteriores constan de cuarenta imágenes. Tras diversas vicisitudes, fueron adquiridas por el grabador Ricardo de los Ríos, quien las trajo a España y se hizo cargo de la cuarta edición, estampada en 1905 en la Calcografía Nacional, tras lo cual volvieron a París.

Francisco Esteve Botey las compró en 1920 y posteriormente las vendió al Círculo de Bellas Artes de Madrid. Esta entidad haría la quinta edición (1921) y la sexta (1928), estampadas en la Calcografía Nacional. Durante la Guerra Civil pasaron a esta última institución, donde se realizó la cuidada séptima edición de 1937. La Calcografía Nacional conservó en deposito los cobres hasta que fueron adquiridos en 1979 por la entidad de que depende, la Real Academia de San Fernando, haciéndose una octava y última edición en 1984.


En el Museo Taurino figuran sólo las estampas de La Tauromaquia numeradas y letradas. No figuran ni las pruebas únicas ni las litografías de Burdeos.


Por último, vea el lector un reportaje (gráfico, no podía ser de otro modo) sobre las estampas en la presentación a que nos conduce el siguiente enlace:

Goya: La Tauromaquia



o bien en esta presentación mostrada directamente (aunque en menor tamaño):






















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lunes, 20 de febrero de 2012

De quatro muy nombradas ciudades

He podido ojear un curioso libro, del año 1539, titulado "Una década de Césares", de Antonio de Guevara, renacentista y obispo.

El apartado dedicado a Trajano tiene un primer capítulo que se titula así: "De quatro muy nombradas ciudades que perescieron en España". De él traigo a mi blog el fragmento que sigue.

"Antes que oviesse emperadores en Roma, ni se levantassen guerras en Carthago, avía en quatro provincias de Hespaña quatro muy insignes ciudades, las quales en potencia competían con Roma, y en riqueza con Thyro, y en hermosura con Helia, y en opulencia con Tharento. La primera era Numancia; la segunda, Cantabria; la tercera, Istóbriga; la quarta, Ytálica. Strabo, Isidoro y Pomponio Mela ponen en admiración a los lectores de la potencia, riqueza y abundancia de aquellas cuatro ciudades, y por otra parte es muy gran compassión ver que no ay que ver agora en ellas.

No sin causa se dize que no ay que ver en ellas, porque, dado caso que se sabe la provincia y el término y el clima do estavan fundadas, apenas podemos atinar a nombrar do puntualmente fueron hedificadas. A la ciudad de Numancia succedió Soria, a la ciudad de Cantabria succedió Tudela de Navarra, a la ciudad de Istóbriga succedió Mérida, a la ciudad de Ytálica succedió Sevilla. El sitio de la muy nombrada Numancia, según unos fue en una cuesta cabe Soria de la otra parte de la puente, y según otros fue su fundación en Garrai, aldea de Soria junto cabe Duero. El sitio de Cantabria fue una legua de la ciudad de Logroño, de aquel cabo de Ebro, en un alto do están agora muchas viñas. El sitio de Ystóbriga fue do son agora las Ventas de Caparra, y según otros fue en el monte que está entre las Varcas de Alconeta y el Cassar de Cáceres. El sitio de Ytálica fue junto a la ciudad de Sevilla, algunos dizen que camino de Carmona, y que los caños de Carmona se hizieron para bastecer la ciudad de Ytálica.

¡O, secretos juyzios del Muy Alto!, ¡o, instabilidad humana!, que vistos personalmente por mí todos estos lugares do fueron fundadas estas excelentíssimas ciudades, no sólo no hallé torre, ni muro, ni calle, ni casa que contemplar, mas aun apenas hallava piedra do tropeçar. Mucha razón tenemos de exclamar, y mucha más tendrá el discreto lector de se espantar, pues vimos a Numancia resistir quatorze años a los romanos, y vémosla agora hecha una dehesa de ganados. Sabemos que Cantabria fue la postrera cosa que los romanos ganaron en España, y agora no ay sino un pago de viñas en ella. Somos ciertos que la mayor fuerça que el rey Viriato tuvo en España fue Ystóbriga, y agora no ay sino enzinas y xaras en ella. Los que escriven de la ciudad Ytálica dizen que ella fue la más fuerte y más estimada de todo el reyno de Vandalia, y agora cogen trigo y cevada en ella."














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sábado, 4 de febrero de 2012

Ola de frío a primeros de Febrero

El 2011 ha sido el año más cálido de la historia de España y el invierno está siendo cálido y seco, con un 70% menos de lluvias de lo normal. En Europa ha sido por el estilo, pues, por ejemplo, en Yakutia (Rusia), la región más fría del planeta, se ha batido su récord de temperatura máxima en invierno, con 10º bajo cero; asimismo, Moscú el 27 de diciembre alcanzó 4,1 grados, que es su récord de temperatura alta para esa fecha del calendario.

Sin embargo, ahora, a primeros de Febrero de 2012, está llegando una ola de frío siberiano, que ha azotado al continente. Ya ha batido el record de temperatura mínima en Ucrania con 33º bajo cero. Las oscilaciones térmicas casi inmediatas entre extremos, como las que vive Europa ahora, forman parte de la variabilidad natural de la atmósfera.

¿Por qué se produce esta ola de frío que avanza por Europa atravesando España hasta el norte de África? Esta situación se produce porque se sitúa un anticiclón, con sus altas presiones, en el norte de Europa a la vez que una borrasca, con sus bajas presiones, está sobre Italia o el Mediterráneo oriental. En los anticiclones el aire gira en el sentido de las agujas del reloj y en las borrascas, en el contrario; así, el viento genera un pasillo por el centro de Europa y por él es empujado el frío hacia el suroeste.



Cuando el aire viene a España desde el Ártico trae frío húmedo, pero cuando viene del interior continental, como ahora, trae frío seco, por lo que no hay nevadas. Sin embargo, si consigue atravesar el Mediterráneo occidental se carga de humedad y provoca nevadas en los puntos altos del norte de África. Este fenómeno se suele repetir cada cierto tiempo, por periodos de cinco o seis años, aunque a veces, como en la década de los noventa, pasaron más de diez años sin verse.

Para acabar, ¿qué temperaturas se alcanzaban en los inviernos de antes? Si queremos comparar con datos recordemos que el año 1963 se alcanzó la temperatura mínima histórica en España, registrada en Calamocha (Teruel) con 30º bajo cero. Pero una cosa son los datos y otra las sensaciones térmicas, que son las sensaciones aparentes de frío o calor dependientes de los parámetros ambientales y condicionadas por la velocidad del viento o la rapidez del cambio térmico, entre otras cosas; así, una temperatura de 3º bajo cero combinada con una velocidad del viento de 30 km/h nos da la sensación en la piel de estar por debajo de los 10º negativos.

Entonces, como conclusión, tendremos que tener mucho cuidado al decir eso de que los inviernos de antes sí que eran fríos y no los de ahora.









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miércoles, 1 de febrero de 2012

Sobre el déficit público español de 2011

El objetivo de déficit público para el año 2011 era del 6% del PIB en el conjunto de las administraciones públicas y se dividiría de la siguiente manera: 4,8% Administración Central, 1,3% CCAA, 0,3% corporaciones locales y un superávit del 0,4% en la Seguridad Social.

Sin embargo, acabado el año, todas las administraciones incumplirán el objetivo de déficit marcado por el Gobierno central, incluida la Seguridad Social. El ministro Montoro recibió el 28 de diciembre de 2011 un informe del día anterior, elaborado por la Intervención General del Estado, en que se dice que la previsión de déficit público en 2011 es de 8,2% del PIB. El de la Administración Central será de 5,1; el de las CCAA, 2,69; el de los Ayuntamientos, 0,34 y el de la SS, 0,02%.

Todas las autonomías españolas menos una incumplirán en 2011. Si se cumplieran los cálculos, de los 2,2 puntos de desviación en el objetivo de déficit, un 1,39% sería culpa de las autonomías. Dos tercios del incumplimiento sería achacable a los gobiernos regionales.

Sólo La Rioja baja de la cifra mágica y se queda en el 1; la Comunidad de Madrid también tiene alguna opción de cumplir con el objetivo oficial (1,3). Entre el resto, destaca la pésima situación de cuatro autonomías gobernadas por el PP. Dos de ellas, Baleares y Castilla-la Mancha tienen la excusa de que sus gobiernos regionales se encontraron con muchas sorpresas cuando sucedieron a los anteriores ejecutivos socialistas. Además, han emprendido ambiciosos programas de recorte del gasto, aunque aún no se reflejen en las cuentas públicas. Sin embargo, las otras dos, Valencia y Murcia, no pueden echarle la culpa a nadie más que a su propio despilfarro. Ambas presentarán este año un déficit público superior al 4%: tres veces más del permitido.

En una reunión mantenida en enero, el Gobierno logró un compromiso de las comunidades autónomas en manos del Partido Popular en tres puntos muy concretos: el cumplimiento del límite del déficit público impuesto por Bruselas, una estabilidad presupuestaria basada en no gastar más de lo que se ingresa y un plan tijera que afecte principalmente a la maraña administrativa y al sector público. Los consejeros de autonomía del PP se comprometieron ante Cristóbal Montoro a cumplir con los objetivos de déficit que se les impusieran. Comunidades como Baleares, ya se han puesto decididamente en marcha. Ahora sólo queda por ver qué hacen las demás.








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domingo, 15 de enero de 2012

Españoles en Inglaterra

Aunque en la calle ya se sabe hace tiempo, las cifras oficiales de este inicio de 2012 reconocen que España, la España de la crisis, vuelve a mirar al exterior. Las familias, asustadas por el paro, debaten en la mesa camilla las posibilidades de buscar trabajo en el extranjero.

El Instituto Nacional de Estadística prevé que España volverá a ser un país de emigrantes toda esta década. Sólo en 2011 más de medio millón ha hecho las maletas; aunque de ellos el 90% es de extranjeros, no deja de ser significativo.

En el Reino Unido, entre 2002 y 2004, 11.000 españoles se daban de alta cada año en la Seguridad Social británica. España figuraba entre los diez países que más alimentaban las arcas del sistema, con India y Polonia (a partir de 2004) a la cabeza. Durante seis años (de 2005 a 2010), España desapareció de ese ranking, pero las últimas cifras publicadas ahora por el Instituto de Estadística lo sitúan en sexta posición, con casi 25.000 nuevos contribuyentes el año pasado. Por primera vez, hay más altas de españoles que de franceses, y eso que Francia tiene una colonia cercana al medio millón de habitantes que se incrementaba don 20.000 nuevos trabajadores cada año.

Según cifras de la Embajada de España en Londres, en 2009 había 57.350 personas inscritas como residentes o transeúntes en el consulado en la capital británica y en 2011 ascendían a 68.668, aunque no todos los casos pueden vincularse a la crisis económica. Muchos deciden ir, más que por huir del paro, por el idioma; parece que hoy día sin el inglés no se va a ningún sitio.

Es fácil que una semana después de llegar a Londres una joven encuentre trabajo de dependienta en una tienda de ropas y tres semanas después comience unas prácticas de tres meses en una gestoría de proyectos de traducción; éste es un sector poco desarrollado en Madrid, pero allí tiene muchas perspectivas. Finalizadas las prácticas, busca trabajo y nota que hay movimiento, le responden a los emails, le llaman para entrevistas. Mientras, un joven, que puede ser su novio, encuentra sin excesiva dificultad trabajo en el departamento de contabilidad de un «broker» financiero.

Ciertamente, no hay final feliz garantizado a toda aventura londinense. Son muchos los españoles que han hecho el viaje de vuelta sin haber cumplido sus objetivos porque la crisis está en todos lados. No obstante, en Londres sigue siendo fácil encontrar trabajo en la hostelería, incluso sin hablar inglés; aunque sea firmando un contrato de 7 euros la hora, merece la pena porque es indefinido. Se prefiere estar poniendo copas que levantarse cada día en Madrid sin saber qué es lo que te espera. Además, si ese trabajo es sólo por las tardes, permite buscar cada día empleo más cualificado en algún portal de anuncios clasificados.

Es más fácil ser autónomo en Reino Unido que en España. Allí se paga una vez al año en función de lo facturado; aquí 300 euros al mes aunque no hayas facturado nada. Aquí el ambiente es negativo pero es más desolador que la gente se queje todo el día de la crisis y la falta de trabajo sin hacer nada. Cuando la situación es mala es cuando hay que moverse. Sin embargo, el exilio español en el Reino Unido está lleno de jóvenes con talento confiados en sus posibilidades y dispuestos a pelear por sus proyectos.

Ninguno descarta volver algún día a España. Tampoco falta el que se queja de la máscara de buena educación bajo la que los ingleses ocultan a menudo los sentimientos y muchos tienen que aguantar malas caras al pedir a un cliente que repita la comanda. A pesar de que la crisis aquí no ve la luz del fin del túnel, todos allí echan de menos la luz de España.











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