martes, 25 de junio de 2013

Tertulia en el Club "El Rabo"

Este 25 de junio, martes, me he acercado a la sede del Club Taurino El Rabo.

Se anunciaba una charla con coloquio teniendo como protagonista a Juan Pedro Domecq Morenés, ganadero que se ha hecho cargo del hierro que dirigía su padre hasta el fatal accidente que le costó la vida hace dos años. Ya de antes, desde hace diez años, llevaba él personalmente el hierro de Parladé.



El presentador del conferenciante ha sido el periodista sevillano Emilio Trigo.

viernes, 21 de junio de 2013

Tentadero a Campo Abierto en homenaje a Juan Belmonte

Saludo especialmente a Rocío, nieta del Pasmo.
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El 8 de junio de 2013 asistí al Tentadero a Campo Abierto celebrado en homenaje a Juan Belmonte en la finca "La Covatilla" de Utrera. Me acompañó Paco C.

Se corrieron y tentaron seis vacas. Acosaron, entre otros, José Murube, propietario de la finca, la familia Sánchez Ibargüen (abuelo, padre e hijo), Antonio Miura y Luis Erquicia, entre otros. Picaron varilargueros de renombre, como Salvador Cid (ya retirado) o Cristóbal Cruz (de la cuadrilla de Morante).

Ofrezco el vídeo que grabé. En él se ve a Espartaco padre toreando. También podemos ver a Morante de la Puebla en la sesión de la mañana.

Para concluir, se ven las faenas a las dos últimas vacas. Fue después de comer; Morante se había marchado y lo sustituyó toreando Espartaco hijo.
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La Covatilla por marbregal
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La comida, que se sirvió de pie, estuvo magníficamente presentada y aderezada.

Finalmente, entrevisté para la radio a Espartaco padre (que de muchacho trabajó en la finca de Juan Belmonte), a Paco Ojeda (que nació en Gómez Cardeña), a Rocío Arango Belmonte (nieta del Pasmo), a Carlos Núñez (presidente de la Unión de Criadores) y a don Felipe Morenés (compañero de transmisiones radiofónicas). Paco C. quedó entusiasmado. Yo por mi parte también pasé una jornada muy, muy agradable.
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viernes, 7 de junio de 2013

Esther Williams en Jerez

Este jueves murió en California a los 91 años de edad la actriz y nadadora Esther Williams, apodada "La Sirena de América". Fue una de las actrices más taquilleras de la época. Entre su dilatada filmografía, en 1947 protagonizó una película con argumento taurino titulada “Fiesta Brava”, dirigida por Richard Thorpe y en la que actuó al lado de Ricardo Montalbán, Cyd Charisse y John Carrol, entre otros. En la obra, la ambición de un terrible padre obliga a su hijo a elegir una profesión que no le corresponde: torero; el joven no quiere serlo y cede el puesto a su hermana, Esther Williams, que sin pensárselo dos veces ocupa su lugar y salta al ruedo.

Tras esta película, Esther Williams mantuvo su interés por la fiesta de los toros, yendo a varias plazas españolas, como es la de Jerez en 1955.




Ahí la vemos en la foto.

Participó también en fiestas camperas al lado, entre otros personajes ilustres,



del mismo Juan Belmonte.





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lunes, 27 de mayo de 2013

Doctor Boto habla sobre "Los Toros de la Libertad"

He asistido, en Conil, a la conferencia del Doctor Boto organizada por la Tertulia Taurina "El Albero".

El tema elegido ha sido "Los Toros de la Libertad", título del libro publicado por don Guillermo en el marco de la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812. Para la presentación de este libro, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Cádiz, se contó con la intervención del torero José Tomás, titular de la Fundación que patrocinó la publicación; también se contó con la presencia de la Alcaldesa y demás autoridades provinciales y regionales ligadas a la materia de Cultura.

En esta ocasión el presentador ha sido Jerónimo Roldán y los acompañantes, los socios de la peña conileña, más un grupito de irreductibles procedentes de Jerez.

Pongo a disposición del lector el audio del acto:

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y el vídeo de la intervención del Doctor Boto.






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miércoles, 22 de mayo de 2013

My favourite photo

Look at my favourite photo. In it I am posing with my family, my wife and three children. Why is it my favourite photo? There is no great concrete raison but there are a set of small reasons.

The photo was taken in the province of Cáceres, where I come from. The landscape you can see is very beautiful and every time I look at the picture I remember my land; that is one reason.

Moreover, this photo was taken without thinking. We are travelling at Easter holidays and stopped to see the Alcántara resevoir. As the day was clear we suddenly decided to take a picture. Unexpected things often come out better than planned ones.




The swamp level was low by drought and they could see almost whole Floripes Castle. It is a castle that got covered by water when the swamp was inaugurated in the sixties. It is not easy to see it all. This castle is cited in "Don Quixote", the Cervantes' novel. It is another charm of the photo.

Finally, there apears the whole family together. Then the children were distributed throughout Spain and the world; so it is not easy to meet us for a similar photo. This is the main reason that this photo is my favourite.







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Coloquios taurinos televisivos Feria del Caballo 2013

Primera de la Feria del Caballo 2013 (1).







Primera de la Feria del Caballo 2013 (2).







Segunda de la Feria del Caballo 2013 (1).







Segunda de la Feria del Caballo 2013 (2).







Tercera de la Feria del Caballo 2013 (1).





Tercera de la Feria del Caballo 2013 (2).







Cuarta de la Feria del Caballo 2013.







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jueves, 16 de mayo de 2013

La muerte de Joselito según Rafael



En mayo, en la tarde del 16, en todos los ruedos del mundo, los toreros hacen el paseíllo sin cubrirse con la montera, los aficionados se ponen en pie, y todos guardan un minuto de silencio en memoria del diestro más universal que ha dado la vida andante de la torería y que moría en la plaza de toros de Talavera de la Reina, tal día como éste, en 1920, tras la cogida mortal del quinto toro, llamado Bailador.

Esta es la relación de los hechos, contada a través del testimonio de su hermano Rafael El Gallo -y que recogió Marino Gómez-Santos en la entrevista publicada en el diario Pueblo y más tarde editada en "Mi ruedo ibérico" por la editorial Espasa-;


- ¿Dónde estaba usted aquella tarde? La corrida de Talavera se hizo para mí y para Ignacio (Sánchez Mejías). José me dijo: “Quítate de Talavera y vete a Madrid. Cógete el sitio mío, porque yo no voy a ir.” José estaba disgustado por lo que ocurrió en la corrida de Urquijo. Pero, ¿qué ocurrió? (Rafael el Gallo se aprieta el pañuelo de seda blanco al cuello). Que la marquesa de Urquijo iba a dar la primera corrida de su ganadería y quería que la torease José. Todo el mundo se opuso a que José fuese a Madrid con toros desconocidos. Y José no quieras saber cómo se puso. Dijo que o toreaba la corrida de Urquijo o no iba. Por eso no quiso torear en Madrid y me dijo a mí que fuese yo, porque no acababa de ponerse de acuerdo con la empresa.

“(Rafael) El Gallo, con el marqués de Llen, bajaba la escalera del hotel. Al llegar a la conserjería entraba un repartidor de telegramas. -No se vaya don Rafael, que es para usted. (…) “José cogida gravísima vientre”. Ahora, al referirse al telegrama, Rafael el Gallo palidece. (…) Lo ha matado, pensé rápidamente. El marqués de Llen puso en marcha un flamante Rolls-Royce… Al llegar a Alcalá para entrar en la Puerta del Sol, la gente se agrupaba en Télefonos. Era un enjambre que se revolvía como si se tratase de una revuelta política… No sé si la gente esperaba noticias o si sabían todo lo que pasaba”.

(Rafael, El Gallo) “En medio de la carretera que estaba en reparación, había grandes montones de piedras. Pasamos por ellas como por un tobogán. No sé cómo íbamos, ni cómo llegamos a la plaza de Talavera. Cuando entré en la enfermería me encontré con dos médicos amigos de José, que estaban ya lavándose las manos. Tenían ya los brazos manchados de sangre. Al volverme así, vi a José tendido, con el vestido de torear roto a jirones y la cara pálida. Estaba ya de cuerpo presente”

- Rafael, el Gallo, cuenta el siguiente relato fruto de su fantasía y lo trasforma como si verdaderamente ocurriera: “Junto a la ventana de la enfermería se detuvo un automóvil. Oí un portazo. Empujaron la puerta y vi que entraban la reina Victoria y el rey Alfonso XIII. No saludaron. Se fueron derechos a los pies de José. Recuerdo que el rey dijo: “Victoria, ¿has traído el Rosario?” La reina dijo que sí: “vamos a rezar”, dijo el rey. Yo estaba empezando a sentirme enfermo, porque no he podido llorar nunca, y eso me hace mucho daño al corazón. Me quedé mirando cómo rezaban los reyes. La reina llevaba un velo negro sobre la cara, muy tupido. Al marcharse don Alfonso me dio un abrazo y me dijo: “¡Lástima de hombre el que hemos perdido, Rafael!

“Las mujeres entraban sin saber por dónde. Entraban atropellándose, y al encontrarse frente a mi hermano de cuerpo presente, decían: “¡José! Y no decían más porque se desmayaban. Los hombres, con la gorra de visera en la mano, le miraban, se quedaban muy pálidos y acababan por caerse al suelo también. Hubo que prestarles auxilio, y los médicos acabaron todas las cosas que tenían en el botiquín”.













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viernes, 3 de mayo de 2013

Brazalete de oro del Hierro, subastado en Londres

Un brazalete de oro macizo de una antigüedad cercana a los 3.000 años, hallado en la Península Ibérica, se ha vendido en la casa de subastas londinense Christie's por 517.875 libras (unos 600.700 euros). El brazalete, que pesa más de medio kilo, fue desenterrado en Portalegre, en la región portuguesa del Alentejo, y corresponde a un tipo de joyería antigua similar a otras piezas que se han hallado tanto en Portugal como en el sur de España. Es similar a los que componen el llamado tesoro de Villena, el cual está formado por una serie de objetos que suman cerca de diez kilos de oro y que se encontraron el Alicante (España) en 1963.



El brazalete que se subastó en la capital británica, fabricado con oro de alta calidad, "demuestra claramente los avances tecnológicas que se manejaban en Europa en la Edad de Hierro", según los expertos de la casa de subastas. El perfeccionamiento de las técnicas del uso del hierro alrededor del año 1000 a.C. permitió avances aplicables a la manufactura de productos de oro.

Las fundiciones diseñadas para alcanzar las altas temperaturas que se requerían para manejar el hierro sirvieron para que los artesanos comenzaran a trabajar asimismo con mayor facilidad el metal dorado. Además, las herramientas cada vez mejor diseñadas gracias al hierro permitían asimismo un trabajo más preciso con el oro e impulsaron a esos artesanos a acometer diseños cada vez más complejos en las joyas.

El brazalete fue una de las piezas estrella de la subasta de antigüedades de Christie's, celebrada el 2 de mayo de 3013.







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miércoles, 3 de abril de 2013

Juan Mora cumple 30 años de alternativa

Hoy se cumplen tres décadas desde que Manolo Vázquez le invistió doctor en tauromaquia en La Maestranza bajo el testimonio de Curro Romero. Un cartelazo -se lidiaron toro de Carlos Núñez- que refleja el ambiente que tenía a principio de los 80 un novillero diferente en la manera de expresar y sentir el toreo, que se anunciaba Juan Mora en los carteles.

Placentino de nacimiento e hijo de un novillero de los años cincuenta, el añorado Mirabeleño, Juan Mora inició su trayectoria profesional a corta edad y toreó como novillero con caballos desde 1979 hasta 1983. En su trayectoria novilleril no cosechó grandes triunfos en las plazas claves, pero sí dejó una honda huella en cuantos cosos pisó. Su presentación en Madrid tuvo lugar en 1979, el mismo año en el que hace su primer paseíllo en La Maestranza sevillana, donde corta una oreja. En esta fase y también de matador de toros, Juan Mora malogra buenas faenas con un pésimo manejo de la espada, sin embargo siempre queda la impronta de un toreo estilista y cargado de sentimiento.

Los primeros años de matador se caracterizan por la falta de triunfos que le den el empujón definitivo. Es Mora entonces un buen torero y la afición así lo reconoce, pero la promesa no acaba de romper. Después de una épica faena a un sobrero de Lupi en el San Isidro de 1986 arruinada como tantas veces por esa 'ladrona de orejas' -como el placentino define a la espada- llega el año 1989 y el apoderamiento de Manuel Chopera parece dar una nueva perspectiva al torero. Sin embargo, después de un sonoro triunfo en La Monumental de Barcelona, un toro le fractura la muñeca en Plasencia y pierde muchos contratos. Este contratiempo fuerza una inactividad de la que el torero vuelve con renovados bríos y con un nuevo planteamiento para su forma de entender la lidia.

En el comienzo de la nueva década, Mora parece concienciado a no dejar escapar el triunfo sean cuales sean las condiciones del toro y en este empeño pone de manifiesto una capacidad lidiadora nunca antes manifestada. Juan Mora se arrima, se juega el físico, sin olvidar su plástica concepción del toreo, planta cara a los toros difíciles y triunfa con ellos. Esta reconversión le granjeó las mayores satisfacciones de su carrera como su gran triunfo en Bilbao en la corrida de Torrestrella de 1995 o la salida a hombros de Las Ventas en la Feria de Otoño de ese mismo año compartiendo cartel con Emilio Muñoz.

Comienza la temporada con una nueva lesión en un brazo, una fractura de codo que se produce toreando en el campo, lo que le impidió estar en las ferias de Castellón y Valencia, en las que estaba anunciado. Es una pena, por otra parte, que Sevilla, ciudad muy vinculada al torero, no pudiera disfrutar del toreo de Mora en su nueva etapa profesional. Tuvo que esperar hasta el 25 de mayo para reaparecer y lo hizo en la plaza de Nîmes. Con más sombras que luces llegaría el mes de septiembre, en el que el propio Chopera le ofrecería dos sustituciones de la feria de Logroño que Mora aprovecha cortando una oreja a un ejemplar del Marqués de Domecq y, lo que es más importante, cortando también la racha descendente que había iniciado. De aquí al final todavía vendrían algunas alegrías y como colofón, la puerta grande en la Feria de El Pilar de Zaragoza, cortando tres orejas a su lote de Guadiola.

El 97 no fue un buen año para el de Plasencia , en la que su mayor apoyo fue Manolo Chopera. Bilbao fue la plaza en la que triunfó con más fuerza este año, ante una grande y nada buena corrida de Samuel. Todo estaba en su contra, incluso la suerte, que demasiadas veces estuvo ausente en sus actuaciones en ferias importantes. Por si todo esto no era suficiente, además se quedó fuera de Zaragoza, a pesar de haber sido el triunfador del 96.

La campaña del 98 sigue una línea ascendente; torea poco a principios de la temporada, ya que prefiere ser fiel a su criterio y no torear a cualquier precio, y a medida que avanza la temporada va ganando en protagonismo, claro está gracias a las buenas actuaciones que va cosechando. Lo más destacado del inicio de su temporada lo hizo en Plasencia, desorejando por partida doble a cada uno de sus ejemplares de Manuel Morilla. En el mes de agosto cuaja un buen número de triunfos en plazas como Azpeitia, ante toros de Victorino Martín, y a partir de ahí, testigos de su buen toreo serán las plazas de Huelva, Plasencia, Vitoria, y sobre todo San Sebastián, de nuevo ante toros del ganadero de Galapagar, donde realizó una de las mejores actuaciones de toda su vida, aunque por marrar por la espada, los trofeos se redujeron a una sola oreja.

Y si la del 98 fue una temporada en ascenso, la del 99 se caracteriza por la regularidad y por su vinculación a los 'victorinos'. En dicha campaña Mora combinó todas sus armas: entrega, valor y arte, para cosechar una serie de triunfos importantes en plazas de relevancia y sin 'hacer ascos' a corridas toristas. Destacan en la cara de la moneda sus éxitos obtenidos en plazas como Castellón, Sevilla, donde tuvo una actuación muy entonada en la corrida de Victorino Martín, Plasencia, Barcelona, Vitoria, San Sebastián, Béziers, Almendralejo, donde cortó tres orejas a un encierro de Victorino Martín y Zaragoza, donde de nuevo corta un apéndice a un Victorino. Y como la otra cara de la moneda habría que citar la cornada sufrida en la Feria de la Salud de Córdoba propinada por un toro de Joaquín Barral.

La de 2000 no fue una temporada buena. Más parece una temporada de transición, pues a pesar de torear más de treinta corridas, sus triunfos no fueron en plazas de primera. Además, sufrió un percance en el Palacio de Vistalegre -el primero en la historia de la plaza- y a primeros de año en Manizales, donde triunfó días después.

Sin embargo, el percance que marca su trayectoria tiene lugar un día infernal, de lluvia y viento en la Feria de San Lucas en Jaén. A pesar de la climatología, Mora trenza el paseíllo junto a Manuel Caballero y Miguel Abellán y el primer toro de la tarde -a la postre el único que se lidió- prendió de manera certera al torero en un pase de pecho y le propinó en el muslo una de las más graves cornadas de los últimos tiempos. En la enfermería se vivieron momentos de mucha tensión debido a la gran pérdida de sangre que la herida produjo. Hasta el mes de mayo siguiente -siete meses después- no reapareció en los ruedos para cortar una oreja a un toro de Barral, misma ganadería del toro que a punto estuvo de acabar con su vida.

Las actuaciones decrecen con la entrada del nuevo siglo y Juan Mora desaparece de un plumazo de los carteles... hasta el año 2009 cuando la empresa de Madrid se acuerda de él y lo anuncia el 15 de agosto, pocos días después del fallecimiento de su padre. Es una tarde de gran carga sentimental y emocional para el torero, que palpa de nuevo el cariño que le profesa la afición capitalina, la misma que, un año después, lo iza en volandas después de una de las tardes más impactantes de los últimos años en la plaza de Las Ventas, el 2 de octubre de 2010, cuando corta tres orejas a una corrida de Torrealta, un festejo que le sirve para acercar su plasticidad, estética y sentimiento a la hora de interpretar el toreo a las nuevas generaciones de aficionados y reverdecer el recuerdo de su concepto a los más veteranos.

2011 supone el retorno al circuito del extremeño, veterano y curtido, pero los resultados no son los esperados, incluso sufre una grave cornada en San Fermín. El 8 de enero de 2012 corta su hasta ahora última oreja vestido de luces en su última actuación en una de sus plazas más queridas, Manizales. Desde entonces, Juan Mora entrena todos los días, igual de intenso que cuando tuvo la agenda repleta de contratos, igual de concentrado que cuando esperaba una llamada de teléfono. Porque así ha sido y es la carrera del placentino, distinta y diferente, pero fiel y leal a sí mismo y a su concepto, a sus faenas sin ayuda, a sus pases del desdén... y a esos catorce muletazos un día de una tarde cualquiera.

martes, 2 de abril de 2013

Animales de hace 8.200 años en la Cueva del Conejar

El equipo de Primeros Pobladores de Extremadura ha hallado en la Cueva del Conejar en la capital cacereña restos de animales con 8.200 años de antigüedad, así como el segundo premolar humano de la etapa del Neolítico.

El director del equipo de Primeros Pobladores de Extremadura, Antoni Canals, ha valorado de forma positiva, en rueda de prensa, los hallazgos de la campaña de excavación realizada en Semana Santa en la Cueva del Conejar, situada en el Calerizo de Cáceres.
La campaña ha servido, ha explicado Canals, para ahondar en el estudio del paso del paleolítico al neolítico, gracias a los elementos que está proporcionando el yacimiento.

Canals ha indicado que las actuaciones se han dividido en dos ámbitos: por un lado, la excavación arqueológica y, por otro, la restauración de los materiales encontrados en otras campañas.

Así, en esta ocasión el equipo de arqueólogos ha podido encontrar restos de animales como un asta modificado o una falange de una pezuña, que a falta de los estudios de datación, Canals sitúa con 8.200 años de antigüedad. Además, se ha encontrado en la cueva el segundo premolar humano que procede de los primeros años del neolítico, así como instrumentos para trabajar la piel o la madera como la lasca. Todo esto permite reconstruir la transformación de los últimos cazadores-recolectores en agricultores y ganaderos, y que, según Canals, supuso el punto de inicio de la cultura urbana.

En cuanto a la labor de limpieza y restauración se ha descubierto en vasijas la presencia de pigmentos en el interior de la cueva como elemento de decoración.

La idea es seguir realizando excavaciones hasta el año 2015 y en el 2016, con motivo del centenario del descubrimiento de la cueva, hacer el estudio completo del yacimiento y ver la posición exacta en esa transición del Paleolítico al Neolítico.

El profesor Canals ha destacado la entidad de los yacimientos de Cáceres (Cuevas del Conejar, Santa Ana y Maltravieso), para establecer los procesos evolutivos de las comunidades que vivían en el Calerizo hace más de un millón de años y que "son el referente de todo el suroeste peninsular".

















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miércoles, 6 de marzo de 2013

¿Quién fue Andrés Galdámez?

Andrés Gualdámez (o Galdames) nació hacia 1517 en Jerez de la Frontera (Cádiz).

Se hizo religioso mendicante y luego se ordenó sacerdote. Después, en septiembre de 1555, ingresó en la Compañía de Jesús, en Coimbra.

El 30 de marzo de 1556 zarpó de Lisboa, como miembro de la comitiva que acompañaba al recién nombrado patriarca de Etiopía João Nunes Barreto y a su adjunto, el obispo Andrés de Oviedo. En esa comitiva iban catorce misioneros jesuitas, diez portugueses y cuatro españoles. Con ellos iba Fernão de Sousa de Castelo Branco, en calidad de embajador enviado por el Rey de Portugal al emperador de Etiopía. Llevaban, asimismo, provisiones regias para que el gobernador de la India los hiciera transportar a aquel país en una armada suficiente y acompañados de quinientos hombres. Llegaron a Goa el 13 de septiembre de ese año; el viaje es descrito con detalle por el propio Oviedo en carta que envió a los jesuitas de Lisboa desde Goa el 7 de noviembre de 1556.

La actitud del emperador Claudio de Etiopía, que negaba su obediencia al Papa, aconsejó que sólo Oviedo navegara a Abisinia, junto con otros cinco jesuitas, quedando Barreto en la India a la espera de un momento más propicio. Ese momento no llegó y, en 1562, tras la muerte de Nunes Barreto, Oviedo le sucedió en el patriarcado. Entre los acompañantes de Oviedo iba Andrés Galdámez. Salieron de Goa el 16 de febrero de 1557, llegando al puerto de Arquico (Etiopía) a finales de marzo.

Galdámez aprendió pronto la lengua amárica y también el geez de la liturgia, lo que le permitió traducir varios libros para la instrucción de los etíopes. En agosto de 1562 trató de volver a la India para informar a las autoridades de Goa. Sin embargo los turcos, que dominaban el Mar Rojo, habían cortado la comunicación de la misión con su base natural. Al llegar a la costa, fue traicionado por un musulmán, que fingía ser amigo de los portugueses, y murió a golpes de alfange.

Sebastián Gonzalves comenta de este modo la muerte de Andrés Galdámez: "Fue hacia el puerto de Massua, en el cual siendo conocido por español fué muerto por los turcos, y de esta manera fue a recibir el premio de sus trabajos, no sin probabilidad de alcanzar con su muerte la gloriosa corona de martirio, puesto que siendo muerto por los enemigos de nuestra santa fe, he de creer que lo mataron más por ser cristiano e sacerdote que por razón de estado".

Pedro Páez habla de él como varón ilustrado, caritativo, insigne como hombre de oración y mortificación. Fue el primer jesuita de la misión abisinia en sufrir la muerte por su fe.

Pedro PÁEZ, Historia de Ethiopia [c.1620], ed. por C. Beccari en Rerum Aethiopicarum, II-III, 1905-1906. Sobre
Andrés de Oviedo: II, 411-412, 475-476; III, 26-50, 61-112, 145, 213, 224, 411-414. Otra versión fue publicada en Porto, Civilização, 1945-1946, 3 vols.


domingo, 17 de febrero de 2013

Paseo por la heráldica jerezana

En Jerez de la Frontera se conserva una gran cantidad de palacios y otros edificios que son testigos de su pasado. Dentro del mal estado general de conservación en que se encuentran, un elemento destacado y no muy atendido por turistas y paseantes es el heráldico, que habla de nombres y linajes que movieron la construcción de estos edificios que hoy están destruyéndose poco a poco.

Vamos a presentar algunos escudos jerezanos ordenados en un recorrido un poco arbitrario, pero que presenta elementos redundantes, lo que nos sugiere el diálogo y los retos que en su día mantuvieron estos emblemas representativos de la grandeza y de las aspiraciones de muchas familias jerezanas.

Calle Salas




escudo de los Zurita
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Palacio de Ponce de León




escudo de los Ponce de León


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Palacio de Campo Real






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-escudo de los Cabeza de Vaca




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en bucráneo

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escudo de los Cabeza de Vaca
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escudo de los Zurita

domingo, 10 de febrero de 2013

Burial of King Richard the III at a catholic burial site

El rey inglés Ricardo III (1452-1485), cuando sólo era duque de Gloucester, fue el novio que, en 1469, había propuesto Inglaterra para casarse con la española Isabel la Católica. En 1485, en la batalla de Bosworth, los soldados de Enrique Tudor le dieron muerte. Fue enterrado sin pompa, desnudo y en completo anonimato en un monasterio. Su cadáver se perdió en las brumas del tiempo. Años más tarde el lugar fue destruido; sin embargo, llamó la atención una evidencia de 1612 según la cual alguien había colocado una lápida en memoria del rey en el lugar donde una vez se había erigido la abadía.

Quinientos veintiocho años más tarde la ciencia ha rescatado a este personaje. Los investigadores han confirmado que el esqueleto que encontraron en 2012 bajo un estacionamiento de Leicester es el de este monarca.




Ricardo III no era el monarca impedido y deformado que William Shakespeare describió en su drama escrito en torno a 1592. Era un hombre activo y posiblemente bien parecido según los relatos sobre su apariencia escritos durante su vida. Tenía la columna vertebral debilitada, pero no le habría sobresalido en forma tan obvia; estaba doblada hacia un lado en lugar de hacia adelante, por lo que no se le puede describir como un jorobado. La historia nos dice que fue un gran guerrero y no sufrió demasiados inconvenientes por su problema en la columna. El rey no padecía ninguna cojera, dado que los huesos de sus piernas eran simétricos y normales.

Los investigadores han realizado una reconstrucción en tres dimensiones de la columna vertebral a partir de los huesos hallados y han determinado que su espalda tenía una «curva equilibrada» que podría haber ocultado bajo la ropa o la armadura. Han medido una escoliosis con una desviación de entre 65 y 85 grados hacia la derecha, además de un giro «espiral» en su columna. Su condición probablemente provocaba que su tronco fuera corto en comparación con sus extremidades y que su hombro derecho estuviera ligeramente por encima del izquierdo, pero eso se podría haber disimulado con un buen sastre y una armadura hecha ex profeso. El monarca habría medido cinco pies y ocho pulgadas sin contar con la curvatura de su espalda (1,72 metros, aproximadamente), una altura a la que tendrían que restarse algunas pulgadas debido a la escoliosis que se le desarrolló durante la adolescencia.

Estos factores no le impedían liderar a su ejército; de hecho, Ricardo III lideró la ofensiva de su ejército en la batalla de Bosworth Field y acabó con varios enemigos antes de que lo mataran a él. Ricardo III fue el último rey inglés en morir en un campo de batalla. Fue en el enfrentamiento que decidió las Guerras de las Rosas, que marcan el fin de la Edad Media en Inglaterra.







Los restos de Ricardo III, hallados hace tres años en un aparcamiento, han recibido sepultura en la catedral de Leicester al término de una solemne ceremonia en la que se destacó el papel de este rey en la historia de Inglaterra.

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, presidió el servicio religioso del monarca (1452-1485), cuya controvertida personalidad cautivó la imaginación de escritores y motivó debates entre los historiadores sobre si fue un rey cruel y sin escrúpulos.

Los restos de Ricardo III - muerto en la batalla de Bosworth Field (1485) en la Guerra de las Dos Rosas (1455-1485), entre los partidarios de la Casa de Lancaster y de la Casa de York - fueron encontrados hace tres años en un aparcamiento de Leicester (centro de Inglaterra), en lo que fue uno de los más importantes hallazgos arqueológicos del país.

Con la dignidad que exigía la ocasión, Welby y representantes de distintas religiones se unieron en la catedral de Leicester en una ceremonia en la que el actorBenedict Cumberbatch leyó un poema escrito especialmente por la poetisa Carol Ann Duffy. «Del aparcamiento a la catedral. Hoy hemos venido a darle a este rey y a estos restos mortales la dignidad y el honor que le fueron denegados en la muerte», dijo el obispo de Leicester, Tim Stevens.

Por su parte, Welby leyó la frase «devolvemos los huesos de tu servidor Ricardo a la tumba» cuando el ataúd con los restos del monarca fue sepultado en la catedral en una cripta construida con piedra Swaledale, de North Yorkshire, al norte de Inglaterra. En nombre de la reina Isabel II estuvo la duquesa de Wessex, esposa del príncipe Eduardo, y también estuvieron presentes representantes del catolicismo, la religión de Ricardo III.

Cumberbatch, que leyó un poema de catorce líneas, fue especialmente invitado al ser descendiente del monarca y, curiosamente, interpretará a su pariente lejano en una serie que emitirá próximamente la BBC sobre la Guerra de las dos Rosas. El actor desciende del monarca a través de la madre de Ricardo III, Cecily Neville, según afirmó el experto en genealogía de la Universidad de Leicester Kevin Schurer.

Aunque no estuvo presente, la reina Isabel II envió un mensaje especial en el que reconoció el lugar del soberano en la historia de Inglaterra y el entusiasmo que motivó el hallazgo de sus restos. «El nuevo entierro del Rey Ricardo III es un evento de gran importancia nacional e internacional», dijo Isabel II, de 88 años.

«Hoy reconocemos a un Rey que vivió en momentos turbulentos. El descubrimiento de sus restos en Leicester ha sido calificado como uno de los hallazgos arqueológicos más significativos de la historia de este país», afirmó la jefa de Estado británica. Su mensaje concluyó con la frase: «Ricardo III, que murió a los 32 años en 1485 en la batalla de Bosworth, ahora descansará en paz en la ciudad de Leicester, en el corazón de Inglaterra».

Este soberano, que ostentaba el título de duque de Gloucester y fue el último rey de la Casa de York, ha sido siempre un personaje histórico muy polémico, fuente de inspiración de escritores, que lo han retratado como un hombre jorobado y ambicioso.

Después de que los restos fueran hallados en 2012 y que análisis de ADN confirmasen que correspondían al monarca, los ayuntamientos de Leicester y de York disputaron una batalla legal para acoger su tumba, pero que culminó con la victoria de la primera, por ser el lugar donde el rey perdió la vida hace más de 500 años.

Ricardo III es uno de los reyes más conocidos debido a su descripción de villano en la obra que lleva su nombre, de William Shakespeare, que lo describió como un monarca ambicioso, cruel y sin escrúpulos. Una frase célebre de esa obra es la de un monarca desesperado al ver que se aproxima su muerte cuando es rodeado en Bosworth. «¡Un caballo, un caballo! Mi reino por un caballo!», clamaba el Ricardo III de Shakespeare.




The remains of Richard III have been discovered and exhumed. However, it seems wholly inappropriate and disrespectful to bury the former Monarch in the grounds of a church of which he was never a member and which was created by the son of the man responsible for his death and ignominious burial. I am not petitioning on religious or sectarian grounds but I believe the dead of any persuasion have a right to be interred in a place appropriate to their beliefs.









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lunes, 14 de enero de 2013

Otra Inmaculada de Martínez Montañés

Acudo a la iglesia de San Pedro, de Jerez de la Frontera (Cádiz). Es un edificio del siglo XVII que fue totalmente renovado en la segunda mitad del siglo XX.

Me fijo en un retablito de aluvión que hace de trasfondo a la Pila bautismal. A ambos lados de un cuadro en relieve sobre San Juan Bautista se sitúan dos imágenes de las Santas Justa y Rufina. Pregunto por la razón de la presencia de estas dos imágenes en Jerez y concretamente en esta iglesia de San Pedro.

Me atiende un allegado a la parroquia y me explica que ambas imágenes, así como el relieve, proceden de otros templos de la ciudad, especialmente los perteneciente a algunos conventos que fueron exclaustrados. Visto mi interés, me añade que otras imágenes de esta iglesia vinieron también de otros templos cuando este edificio se reformó de la mano del arquitecto Fernando de la Cuadra.



La sorpresa surge cuando me explica que la imagen, de moderadas dimensiones, que está situada en una hornacina lateral del retablo mayor consiste en una Inmaculada que responde a la autoría de Martínez Montañés. Ante mi gesto sorprendido, añade que por detrás se descubrió una escritura con la firma del escultor de Alcalá la Real.

Más que a la Cieguecita de la Catedral de Sevilla, me recuerda a la Inmaculada de Alonso Cano de la Catedral de Granada. A esta se asemeja tanto por las dimensiones como por la disposición de la imagen. Así las manos como el vuelo del manto e incluso el avance de la rodilla izquierda parecen inspirar o inspirarse la una en la otra imagen.

Me marcho con un no sé qué en la cabeza, pero deseando que sea verdad eso de la autoría.









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domingo, 13 de enero de 2013

El atleta cósmico de Dalí en Zarzuela

El palacio (más bien palacete) de La Zarzuela es un edificio de estilo herreriano construido en el siglo XVII.

En el piso superior, exactamente bajo la bandera que preside queda la oficina donde está el despacho del Rey. Se trata de una sala pequeña, con dos ambientes separados por un par de alfombras: la zona de trabajo, con la mesa; y la de las visitas, con una mesa redonda y sillas de cuero, presidida desde los años 80 por el cuadro 'El atleta cósmico', de Salvador Dalí, que es uno de los cuadros preferidos del monarca. En este rincón donde cuelga la obra de Dalí despacha el monarca con las visitas.



"El atleta cósmico" es un óleo de dos por tres metros en el que destaca la figura de un lanzador de disco y en el que predominan los colores amatista, amarillo y verde aceituna.

Al discóbolo se le dota de unas dimensiones tan aterradoras (sublimes se diría en el siglo XIX) que le permiten coger el sol con una mano y, por otra parte, albergar dentro de su cuerpo un edificio con pasillo, arcos, galerías. Esa arquitectura en el interior tiene su eco en el exterior. Como fondo de ese paisaje, una arquitectura de infinitos arcos de medio punto se convierte en el telón elegido por el pintor. El paralelismo entre cuerpo y arquitectura es llevado al máximo cuando reutiliza la espalda del discóbolo como escalera por la que ascienden, en un confuso desorden, cientos de pequeños seres humanos.

El artista le explicó en su día al propio Rey que se había inspirado en El discóbolo de Mirón, que simboliza la fuerza y el equilibrio, pero al mismo tiempo las ventanas en el cuerpo del deportista aluden a la memoria, con lo cual el atleta podía resultar perfectamente una alegoría de la Corona.

La obra le fue encargada a Dalí por el Gobierno de Franco, a través del Comité Olímpico Español, para su exhibición en una exposición cultural organizada con motivo de los Juegos Olímpicos de México 68. El vicepresidente del COE, Anselmo López Fuertes fue jefe de la delegación española en México, y allí se entusiasmó con el cuadro. Al acabar los Juegos, el pintor reclamó al Gobierno de Franco una cantidad desorbitada por el óleo, pero no se le abonó por falta de fondos y finalmente llegó a un acuerdo económico con López Fuertes, que se quedó con la obra. Luego, cuando supo del interés del monarca se lo cedió en depósito, en la década de los ochenta. En 2004 falleció López Fuertes y sus herederos reclamaron el cuadro. El Gobierno negoció y pagó 2,88 millones de euros a la familia.

Así que el cuadro pertenece a Patrimonio Nacional; no es propiedad particular del Rey. Salvo las fotos familiares, todos los objetos del despacho están inventariados.





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lunes, 7 de enero de 2013

El castillo de las Seguras por sus escudos

Recientemente me he acercado al castillo de las Seguras, situado en la carretera de Cáceres a Badajoz. Se trata de una edificación reelaborada por la tenacidad del Conde de Canilleros, personaje muy interesante del siglo XX cacereño, casado con una broceña y amigo de mi amigo Don Z.

Canilleros convirtió una casa con torreón en un castillo. Acopió una buena colección de escudos de acá y de allá para ponerlos como complemento (no me atrevo a decir adorno) de la construcción, que, por demás, recrea una ideal fortaleza medieval, incluso con piedras y sillares originales traídos de otros castillos o mansiones venidos a ruinas.

He recogido en fotos los escudos que ilustran el edificio, lo cual nos permitirá un breve repaso de algunos conceptos heráldicos.

La primera foto corresponde al escudo, simple, que campea sobre la clave del arco de



entrada. El arco está en la cerca que rodea el patio.
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La portada de entrada al edificio tiene dos escudos bajo el alfiz. El de la izquierda



es cuartelado en cruz, es decir, dividido en cuatro cuarteles mediante dos líneas situadas en cruz, una vertical y otra horizontal .

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El de la derecha es un escudo



partido, o sea, está dividido dos partes, una a la izquierda y otra a la derecha.

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En la parte de arriba de la fachada hay otros dos escudos bajo pequeños alfices. El de la izquierda



está terciado en palo, o sea, se divide por dos líneas verticales en tres zonas asimismo verticales.

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El de la derecha es




es un escudo partido.

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En el lateral de poniente aparecen dos escudos. El primero, a la izquierda del espectador,



está cuartelado en cruz.

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El segundo de poniente está partido y medio cortado, o sea,



está dividido por una línea vertical central y la parte derecha a su vez se corta, es decir, mediante un golpe horizontal se subdivide en dos partes.

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En el lateral de levante existe un sólo escudo



que tiene forma ligeramente ovalada y se divide mediante cruz en cuatro cuarteles.
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En la parte trasera existe un solo escudo, que está medio cortado y partido, o sea,



se divide por una línea vertical en dos mitades, estando la izquierda dividida a su vez en dos.

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En una dependencia aneja, dentro del patio, se ve sobre el dintel de la puerta



un escudo cuartelado en cruz.
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Terminamos con una referencia a otra edificación distinta pero relacionada con el castillo de las Seguras, y por demás interesante. Al lado del castillo se encuentra la Casa de Rodrigo de Ovando, que presenta en su fachada dos escudos iguales,



de los que reproducimos sólo uno; está partido y timbrado con corona abierta, y se rodea de un esgrafiado.









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