sábado, 20 de noviembre de 2010

Tira y afloja entre cocodrilo y elefanta

B. me envía un enlace a una página de la BBC, creo que porque adivina que me va a gustar lo que allí se ve. Se ve que un turista suizo ha captado la sorprendente escena en que un cocodrilo ataca a una elefanta que va acompañada de su cría.









La elefanta se acercó a beber a un río cuando un cocodrilo lanzó su ataque por sorpresa y mordió en la trompa. Normalmente, un cocodrilo, cuando hace presa, no abre las mandíbulas hasta que su víctima muere.

El reptil trata de llevar al paquidermo a su terreno, intentando introducirlo en el agua, mientras que la cría se pone a recaudo. Se está produciendo un encuentro entre dos fuerzas biológicas muy características: un representante de épocas terciarias con unas mandíbulas que semejan una trampa de hierro y un animal que prácticamente no tiene predadores y ha protagonizado una evolución única al dotarse de un órgano, como es la trompa, excepcional por su admirable multiplicidad de funciones.

La lucha se prolonga por unos instantes y la elefanta empieza a retirarse de la orilla. Sin embargo, el reptil sigue resistiendo en el agua, medio en el que es más hábil. Con esfuerzo, la elefanta logra arrastrar a terreno seco al cocodrilo, pero éste no suelta su presa.

Finalmente, en un tropezón, la cría de elefante cae sobre el cocodrilo, lo que decide la pelea y salva a su madre. No piense el lector que el tropezón fue intencionado; resulta del atolondramiento de la cría, asustada por la brega de su madre.

Tras la suelta, el cocodrilo probablemente no tuvo tiempo, ni energías, para reaccionar y lanzar otro mordisco, por ejemplo a una ahora más accesible cría. Los reptiles, pese a la rapidez de sus movimientos en un primer momento del ataque, carecen de buen sistema de oxigenación muscular y el agotamiento les llega enseguida. Parece que ese día el saurio se quedó sin comer; por suerte los de su especie están capacitados para pasar muchos días sin ingerir nada.

Ahora bien, cabe pensar que las heridas de la trompa puede que no curen con facilidad y que una inflamación o infección le hagan imposible la vida a la elefanta, que puede tener una muerte diferida. Es también posible que estos animales tengan una capacidad particular de recuperación de las heridas, como la tienen otros, así los cánidos.

En todo caso, el final de la secuencia fotografiada, aparentemente feliz, no es el resultado de un cuento de Walt Disney; simplemente el azar ha jugado su papel. No hay buenos ni malos. Si finalmente la elefanta muere en lenta agonía, habrá sido un capítulo más de la larga historia de la lucha por la vida en el (después de todo) maravilloso escenario de la Naturaleza.

Ah, el turista se llama Martin Nyfeler.

Sí sabe B. lo que me gusta, hasta el punto de que las fotos (algunas más de las que enlazó) ya las tenía yo preparadas, procedentes de otra fuente, para hace este post. Thank you.









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viernes, 19 de noviembre de 2010

Salvemos a Asia Bibi

Pakistán ha condenado a Asia Bibi a muerte por ser cristiana. No le quedan muchos días de vida. Las autoridades pakistaníes la acusan de blasfemia: cometió el terrible “delito” de defender públicamente su fe.

En junio de 2009 Bibi, trabajadora agrícola, fue mandada a buscar agua mientras trabajaba en un campo. El resto de mujeres, seguidoras del islam, se opusieron a que ella fuera porque, al no ser musulmana, contaminaría el recipiente y lo haría impuro. Por ello, le exigieron que abandonara el cristianismo y que se hiciera musulmana, a lo que ella se opuso.



La fiel cristiana dijo a sus compañeras que "Jesús murió en la cruz por los pecados de la humanidad" y preguntó a las mujeres musulmanas qué había hecho Mahoma por ellas. En cuanto oyeron estas palabras acudieron al imán local, esposo de una de ellas, que a su vez presentó una denuncia ante la Policía por el delito de blasfemia. El artículo 295 del Código Penal de Pakistán pena con la muerte blasfemar contra el profeta del islam.

En su pueblo, Ittanwali, viven 1.500 familias. Solo tres son cristianas. La familia de Asia, incluidos sus hijos menores de edad, fue perseguida por sus vecinos, apaleada y torturada. Ella terminó ante la justicia.

Primero la condenaron a una multa equivalente a lo que gana en un año un trabajador en Pakistán. Y luego la condenaron a muerte por decir que la Verdad reside en el Evangelio.



Ningún país se ha movilizado para acabar con la Ley de Blasfemia pakistaní. El anterior presidente, Musharraf, la intentó quitar en 2002. La alianza de partidos musulmanes, del norte del país, le amenazó con sacar un millón de estudiantes a las calles si tocaba esa ley.

En Pakistán demasiados condenados a muerte no llegan vivos a la horca: un gran número de ellos aparecen asesinados en sus celdas, mientras aguardan la ejecución de la sentencia.

El plazo máximo para presentar alegaciones contra la sentencia de muerte expira el próximo lunes, 22 de noviembre. Si no lo impedimos, a Asia le queda poca vida. Actuemos ahora para no tener que ver mañana en los telediarios la noticia de su ejecución. La presión directa sobre el presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, puede salvarla; también la presión sobre la Embajada pakistaní en España.



Se puede envíar una petición de indulto al Presidente de Pakistán y a la Embajada pakistaní en España.

Firma ahora y envía tu mensaje al Presidente de Pakistán. Hay en internet muchos sitios donde firmar; uno puede ser éste:

domingo, 14 de noviembre de 2010

La iglesia de Santa María de Gracia en Espera

Para Ana Gómez,
que si habla
no echa fotos.


En la localidad de Espera (Cádiz) la iglesia parroquial está dedicada a la advocación de Santa María de Gracia.

La construcción del templo se inició hacia 1.560.



En 1.562 Hernán Ruiz se encargó de “hacer las trazas, seguir e gobernar e administrar las dichas obras”. En 1.566 continúan los trabajos siendo maestro mayor Pedro de Palafox.



En 1.608 se cubrían las bóvedas y seis años más tarde la obra está prácticamente terminada. Un terremoto en 1.636 destruyó la fachada principal pero 1647 ya estaba reconstruida. En 1.651 se levanta una pared en la calle de arriba para que no se derrumbe la tierra. En 1.696 visita la iglesia Diego Moreno Meléndez, maestro de obras de Jerez

En 1.755 el templo fue arruinado por el terremoto de Lisboa y en 1773 estaba reparado.



En 1.962 la Iglesia tuvo que ser restaurada de nuevo porque estaba prácticamente en ruinas. En 1992 se reforzó la cimentación con pivotes de hormigón de hasta 21 m. de profundidad para contrarrestar los corrimientos de tierra del subsuelo.

El edificio presenta planta de cruz griega (algo alargada en los pies), gran cúpula central y cabecera plana.



Diego López Bueno comienza el retablo en 1.630 y lo termina en 1.653. Es de traza barroca, de gran semejanza con el de la Iglesia de la Antigua Universidad de Sevilla que compuso Juan de Roelas. En 1664 Nicolás de Andrada realiza el dorado en su totalidad. Lleva policromado en la zona de capiteles y decoración de hojarasca.



De Pablo Legot son los seis grandes lienzos que alberga, agrupados en dos cuerpos y forman tres calles. El cuerpo inferior está formado por cuadro central de La Ascensión y los laterales de La Adoración de los Pastores y La Adoración de los Reyes. El cuerpo superior alberga en el centro La Anunciación y en los cuadros laterales La Visitación y la Presentación.

En la parte inferior va una hornacina con la imagen, policromada, de Nª Sª de Gracia, única escultura de Pablo Legot, fechada en 1651 e



influida por la imagen de Nª Sª de la Oliva de Lebrija, obra de Alonso Cano.

El sagrario está flanqueado por dos pequeñas tablas que representan a David



y La Tierra Prometida.

La capilla del Sagrario es de Alonso de las Rivas y contiene el retablo del Rosario, atribuido a Diego Roldán, del que son también los retablo de Ánimas y de la Soledad, en el muro de la Epístola.

Es destacable, en la capilla bautismal, la tabla gótica (o hispanoflamenca), procedente de la ermita del Castillo, que representa a San Joaquín y Santa Ana ante la puerta dorada de Jerusalén.



Es muy posiblemente obra de Gonzalo Díaz en 1.504.

También reclaman la atención la imagen dieciochesca del Cristo de la Expiración, como asimismo



las vidrieras.

Anexo:




domingo, 7 de noviembre de 2010

Quema de brujas

Se cumplen hoy cuatrocientos años. Fue en Logroño. El más célebre proceso de la Inquisición de Logroño contra las prácticas de brujería tuvo lugar el siete y el ocho de noviembre de 1610 y llevó a la hoguera a cuatro mujeres y dos hombres y condenó a penas menores a decenas de habitantes del valle navarro del Baztán, en especial de Zugarramurdi y Urdax. Las quemas de brujas anteriores habían tenido lugar en 1526 y en 1538.

¿Por qué cundió el pánico de las brujas por la región en los comienzos del siglo XVII? Antes del inicio de las persecuciones la supuesta secta de brujos era totalmente desconocida en la parte española de los Pirineos.

En 1609 el juez francés Pierre de Lancre hizo quemar a cien brujos del País Vasco-francés. Hasta entonces el furor de la brujomanía no se extendió por España, en principio por cuatro o cinco pueblecitos de la frontera. En el resto de la jurisdicción de Logroño reinó la tranquilidad hasta el año 1610, cuando el impacto del auto de fe suscitó la expansión, por toda el área, de la brujomanía mediante lo que hoy llamarían los psicólogos "sueños estereotipados".

El Proceso de Logroño, con más de siete mil personas implicadas y dos mil procesados, es uno de los pocos en los que hubo posiciones encontradas entre los miembros inquisidores del Tribunal: Alonso Becerra y Juan del Valle contra Alonso de Salazar.



Salieron cincuenta y tres sentenciados: cinco estatuas de difuntos; seis con sambenitos y corozas de relajados; veintiuno con sambenitos con aspas de reconciliados y veintiuno con insignias de penitentes. Se llamaba relajados a los condenados a muerte; reconciliados, a los condenados a castigos severos y penitenciados, a los condenados a otras penas (incluida la de galeras).

Los once relajados fueron condenados, por brujos, a morir en la hoguera, (cinco en efigie por estar ya muertos), todos ellos con asesinatos a su cargo según el tribunal.

Dieciocho de los reconciliados lo fueron también por delitos de brujería; los otros tres reconciliados fueron por practicar en secreto otra religión diferente a la católica (un judío, un mahometano y un luterano). Su pena, en general, fue sambenito y cárcel de por vida.

Los veintiuno restantes, los penitenciados, fueron condenados por otras causas (prácticas judaizantes, proposiciones heréticas, blasfemia o suplantar ministros del Santo Oficio). En general llevaron penas de destierro, pecuniarias y en algunos casos galeras.

Recordemos algunas palabras de la intervención del inquisidor Salazar: "¿Hemos de creer que en tal o cual ocasión determinada hubo brujería, solamente porque los brujos así lo dicen? No, naturalmente, no debemos creer a los brujos, y los inquisidores creo que no deberán juzgar a nadie a menos que los crímenes puedan ser documentados con pruebas concretas y objetivas, lo suficientemente evidentes como para convencer a los que las oyen". Gracias a su intervención ésta sería la última vez que la Inquisición española condenaría a muerte a alguien por estos supuestos crímenes.



El proceso inquisitorial de Logroño provocó un giro decisivo en la persecución de brujas, gracias al análisis que Salazar realizó de sus causas y mecanismos. Sus contrincantes lo llamaban "defensor de las brujas". A través de sus interrogatorios, por primera vez en la Historia los acusados toman libremente la palabra y sin forzamiento, sin tortura, cuentan los detalles.

En el conocido como "Edicto de silencio", la Inquisición reconocería los errores cometidos a lo largo del proceso para concluir que la realidad era que sólo aparecían brujas y embrujados cuando se hablaba sobre ellos.

Tras Salazar se llega a la Constitución "Omnipotentis" del papa Gregorio XV, publicada en 1623, en la cual se suavizan los procesos contra la brujería.

Mientras que en las actas procesales de otros juicios celebrados en Francia, Alemania o Dinamarca muchos detalles eran minuciosamente omitidos y los jueces franceses, alemanes o daneses seguían nutriendo el fuego de sus hogueras con interminables filas de inocentes (hasta entrado el siglo XIX), las brujas españolas ya eran sentenciadas a penas leves.

En Estados Unidos también hubo quema de brujas y hasta en el siglo XX se desató una última campaña de "caza de brujas", en la que los elementos diferentes de los que vivimos aquí no eran significativos.

A fines del XVIII apareció un autor, el italiano Beccaria, que sería considerado como el iniciador del Derecho Penal moderno; bien, pues la figura de Salazar, dos siglos antes, puede ser considerada como un adelantado. Si no fuera español ya se habrían preocupado por otorgarle las consideraciones que se le han otorgado a don César.

Sin embargo, para terminar podemos hacer una pregunta: ¿de verdad no tenemos ya en España caza y quema de brujas?


P.D.: el lector puede picar en el siguiente enlace

abrevaderos.blogspot.com






















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